Desde Xelajú
a la Troncal
Los primeros buses procedentes de
Guatemala que contrató el gobierno
comenzaron a transportar pasajeros ayer, entre
las ciudades de San Salvador y Apopa
- Enrique
Miranda
- El Diario
de Hoy
Hasta
hace dos días, Rolando conducía un
bus entre la capital de Guatemala y el
departamento de Xelajú, en el altiplano
guatemalteco.
Desde ayer, Rolando maneja el mismo bus, pero
hace el circuito entre San Salvador y Apopa,
sobre la carretera Troncal del Norte.
De piel morena y ojos achinados, Rolando no
puede disimular su cantado acento guatemalteco
cuando responde a los usuarios el destino del
viaje.
"Vamos hasta el Apopa, ahí a la
gasolinera", les dice a los pasajeros con la
típica gentileza de la mayoría de
guatemaltecos.
A Rolando lo acompaña Antonio, otro
guatemalteco de la sierra que rápidamente
aprendió los nombres de los destinos a
los que transporta sus nuevos pasajeros.
"Al pericentro, al pericentro, ¡suba,
suba, gratis!", grita Antonio, colgado de la
puerta delantera del autobús verde con
amarillo.
"Chapines"
Ellos son dos de los conductores
guatemaltecos que el gobierno contrató
para que conduzcan sus buses en circuitos de
todo el país y así paliar la
demanda de transporte generada por el paro.
Los primeros buses guatemaltecos, unos bien
cuidados, modelos Ford, de las décadas de
los 70 y 80, llegaron al país apenas el
martes por la tarde.
Desde la mañana de ayer, unos cinco
buses del mismo tipo, sin matrícula ni
distintivos, iban y venían entre el Reloj
de Flores y la entrada de Apopa.
Los choferes guatemaltecos no han tenido
mayores problemas para acostumbrarse a los
recorridos, aseguraron.
Según dijo Rolando, un policía
les indicó, por la mañana, la ruta
que deberían seguir, y desde ese momento
no han desobedecido las instrucciones.
La marcha de los nuevos choferes es vigilada
por un par de policías, que hacen las
veces de cobrador al indicarles dónde
debe parar para subir pasajeros.
Puro trabajo
Rolando y Antonio dejaron su habitual trabajo
en las sinuosas carreteras guatemaltecas, donde
a diario recorren unos 200 kilómetros
para transportar personas entre la capital de
ese país y el occidente, cerca de la
frontera con México.
De cobrar una tarifa de 15 quetzales por
pasajero, ahora deben conducir en una carretera
con mucho calor y llevando de gratis a los
pasajeros.
De aquí
Al preguntarle a otros compañeros de
Rolando sobre su procedencia, prefieren omitir
su nacionalidad y dicen, con un inconfundible
acento guatemalteco, "no, yo soy de
aquí".
Sus pómulos saltones y redondos ojos
negros no dejan lugar a dudas.
Pero más allá de eso, el viaje
transcurre sin sobresaltos y con paradas por
doquier. Dondequiera que alguien haga una
señal de alto, los diligentes choferes
detienen la marcha y el que hace las veces de
cobrador ayuda a los pasajeros a subir.
Y es que durante la mayoría de los
viajes, los autobuses han tenido muchos
usuarios, que prefieren el servicio por ser
cómodo y sin tener que pagar.
Los autobuses circulan con un intervalo de
entre 20 y 30 minutos, tiempo en el cual se
concentra un buen grupo de pasajeros.
Este día se espera que más
conductores guatemaltecos se incorporen a los
recorridos en todo el país.
Por el momento, Antonio, Rolando y sus
compañeros prefieren seguir conduciendo
con la misma entrega que lo hacen en el
altiplano, sólo que aquí con
muchos más grados celcius que en su natal
Xelajú.
San Martín viaja en
microbús
El municipio de San Martín, en San
Salvador, lucía tranquilo ayer por la
mañana.
- La mayoría de la población se
transportaba en microbús.
- El mayor problema lo tienen los "tinecos"
que se trasladan hasta Suchitoto.
- Hasta esa población no legan
microbuses, sino algunos "pick ups" y camiones
que viajan hasta ese destino, según se
constató ayer.