Sonsonate
Policía
sofocó desórdenes
Los desórdenes protagonizados ayer
en la mañana por unos 50 buseros
mantuvieron tensos a millares de residentes en
Sonsonate. Al menos 21 de los revoltosos
permanecen presos.
- Víctor
Maldonado
- El Diario
de Hoy
A
las 8:30 de la mañana, unos 50 sujetos,
entre empresarios, motoristas y cobradores de
diferentes rutas, quemaron llantas en la entrada
de la terminal de buses y obstruyeron el paso
hacia Nahulingo.
Era el inicio de una jornada de
agitación.
El grupo realizó una marcha sobre la
Avenida 15 de Septiembre y en su recorrido
gritaban consignas de protesta.
Eran seguidos de cerca por un grupo de
miembros de la Unidad de Mantenimiento del
Orden.
Sobre la ciudad volaba un helicóptero
policial.
Los manifestantes quebraron los vidrios de
buses y vehículos particulares y
reventaron cohetes.
Varios portaban garrotes y piedras en las
manos.
Algunos las lanzaron contra los
policías que los custodiaban.
Al llegar a la antigua terminal, en la
colonia Angélica, los policías
detuvieron a varios de ellos.
En total se reportaron 21 capturados. Tres
menores se incluyen en la lista.
Mientras, en el predio de la nueva terminal
permanecían cerca de 40 buses. A todos
les habían quitado las placas y un grupo
de agentes de la PNC rodeó el sitio para
prevenir nuevos desórdenes.
El subcomisionado Pablo Escobar Baños,
jefe regional de la PNC con sede en Santa Ana,
había llegado al mando de un grupo de
policías. Explicó que los
capturados serán remitidos a la
Fiscalía y la PNC espera que quienes
fueron víctimas de daños presenten
las demandas correspondientes.
En la tarde, un grupo de buseros se
había concentrado frente a las oficinas
de la Fiscalía para exigir la libertad de
sus compañeros.
Servicio de autobuses mejoró en
Santa Ana
No había que esperar mucho ayer para
viajar de Santa Ana a San Salvador. Cada diez o
quince minutos salía un bus de ruta.
Además, había refuerzos de
camiones estatales y vehículos
particulares.
La situación fue muy diferente a la
del martes. Los problemas eran mínimos.
En los autobuses (muchos de servicio ordinario
se incorporaron a las rutas directas), se
cobraban las tarifas normales y había
cerca de quince retenes en la carretera para
prevenir desórdenes.
Los trabajadores del servicio de transporte
estaban complacidos. "Mi patrón no quiso
apoyar el paro", expresó uno de ellos al
aplaudir la decisión, ya que, de lo
contrario, podrían haber quedado sin
trabajo.
Los buses decomisados el martes no
serán devueltos a sus propietarios hasta
que se desarrollen los procesos en su
contra.
Las patrullas policiales son continuas en las
principales carreteras y, por fortuna, no hubo
acciones violentas por parte de los buseros.
Siete capturados por dañar a autos
en Turín
Varios vehículos fueron dañados
ayer cuando un grupo de sujetos se
"divertía" lanzando piedras a quienes se
dedicaban a trasladar pasajeros. Era la forma de
presionar para que todos los transportistas
apoyaran el paro que mantienen desde el martes
varios empresarios de autobuses.
Pero no contaban con la determinación
policial para evitar desórdenes. Un grupo
de agentes que se encontraba cerca fue
notificado de lo ocurrido y, de inmediato, se
dirigió al lugar, en la carretera entre
Ahuachapán y Santa Ana, en
jurisdicción de Turín.
Los agentes rodearon a los revoltosos y
detuvieron a siete, cuyos nombres no fueron
proporcionados. Serán remitidos a la
Fiscalía bajo cargos de desórdenes
públicos. Las autoridades esperan que los
afectados se presenten a demandarlos.
Era difícil viajar ayer de
Ahuachapán a San Salvador. Tres buses
salieron a las 5:00 de la madrugada hacia la
capital. A las 8:00, llegaron dos desde la
capital. Luego, el servicio fue
esporádico, pero vehículos
particulares y del Estado atendieron la demanda.
Muchos tuvieron que viajar en camiones mientras
condenaban la actitud de los buseros que
mantienen el paro.