Martes 27 de noviembre 2001


























Willian urge de una silla de ruedas

En el cantón El Corozo, municipio de San Francisco Menéndez, Ahuachapán, reside Willian Alexander García Ramírez, de seis años, quien sufre parálisis cerebral. Las necesidades son muchas, pero los recursos económicos de sus padres son pocos.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy
Fotos César Avilés

Abrazada a la pobreza e inmersa en un mar de necesidades vive la familia García Ramírez en un alejado cantón del municipio de San Francisco Menéndez.

Este grupo familiar lo conforman don Jorge Alberto, doña María Margarita y sus hijos José, Magdalena, Willian y Vladimir (de 14, 12, 6 y 4 años, respectivamente), quienes día a día tienen que experimentar el trago amargo de la carestía.

Ellos residen en una pequeña vivienda construida de adobes junto a otros siete parientes.

La humilde morada guarda en su interior algunas sillas deterioradas, una mesa de madera y unas camas; además cuenta con una ennegrecida hornilla de leña y algunos utensilios de cocina.

En medio de todo eso, quien llama más la atención es el pequeño Willian, quien desde bebé sufre de parálisis cerebral.

Su mundo en una hamaca

Este niño, de cuerpo débil y de piel pálida, permanece la mayor parte del tiempo acostado y enredado entre el ralo tejido de una colorida hamaca, colocada bajo la caliente sombra de un improvisado corredor de láminas. Ahí permanece inquieto y con su opaca mirada perdida entre el techo de lata. La hamaca y el regazo de su madre son los únicos lugares donde el niño se siente seguro.

Según doña Margarita, el niño vino al mundo aparentemente sano; sin embargo, 15 días después de nacido dio muestras de su delicado estado de salud.

"Después de dos semanas de nacido se puso moradito y con la nuca bien floja. Él ha sido el único niño que he tenido en casa, los otros tres nacieron en el hospital", manifiesta doña María Margarita, quien presenta acentuadas ojeras, producto de los constantes desvelos provocados por su hijo.

Doña Margarita manifiesta que desde que el niño comenzó a manifestar su parálisis cerebral, ella lo llevó a clínicas particulares y a hospitales públicos, entre ellos el de Santa Ana y Sonsonate, donde recibió atención médica y fisioterapias.

"Hace bastante que ya no lo llevo al hospital porque no tengo mucho dinero para hacerlo; además han sido pocas las mejorías que él ha tenido", expresa doña María, al momento de acariciar la suave y castaña cabellera de su hijo Willian.

A pesar de las visitas a los centros asistenciales, los padres del pequeño nunca han sabido cuál es la verdadera causa de la parálisis cerebral.

Sólo bebe leche

Willian presenta hoy en día -además de su flacidez corporal- dientes y muelas cariadas. El mal estado de sus dientes ha sido ocasionado por el uso constante de biberones.

Y es que el pequeño no ingiere otros alimentos que no sean leche o sopas, pues cualquier otro tipo de comida la vomita.

"Mi niño no come nada porque lo vuelve a sacar. Sólo se mantiene con las pachas que le damos; a veces también le doy sopa. Yo creo que el biberón le ha picado los dientes", expresa doña María Margarita.

Según ella, su hijo se mantiene vivo gracias a unas vitaminas que le administra en forma ocasional y a la leche con la que es alimentado.

"Antes no podía ni moverse, ahora ya toma con sus manitas la pacha", comenta la señora Ramírez, quien no pierde la esperanza de ver a su hijo sano.

Doña Margarita se dedica al cuido de sus cuatro hijos, mientras don Jorge trabaja en el campo.

A pesar de las limitantes económicas, la familia García Ramírez tiene muchos sueños y anhelos. Entre estos deseos se encuentran contar con una silla de ruedas y unas cunas (tipo corral) para su hijo enfermo.

"Quisiera que mi hijo tuviera una silla de ruedas. Con ella no pasaría sólo en la hamaca o en mis brazos; lo sacaría a pasear", dice doña María Margarita.

Además de la silla y de la cuna, el pequeño Willian necesita de alimentos, ropa y vitaminas. Él y su familia están en espera de alguien que les brinde esa ayuda; pero mientras esto ocurre seguirán viviendo en su pequeña casa rodeados de sus necesidades.

¿Desea ayudar?

Si usted desea ayudar a Willian y a su familia, ya sea con la silla de ruedas, el corral, ropa, víveres, leche en polvo o dinero, favor comuníquese a esta sección a los teléfonos 271-0122 y 271-0100, a la extensión 1343.





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