Willian urge de una
silla de ruedas
En el cantón El Corozo, municipio
de San Francisco Menéndez,
Ahuachapán, reside Willian Alexander
García Ramírez, de seis
años, quien sufre parálisis
cerebral. Las necesidades son muchas, pero los
recursos económicos de sus padres son
pocos.
- José
Osmín Monge
- El Diario
de Hoy
- Fotos
César Avilés
Abrazada
a la pobreza e inmersa en un mar de necesidades
vive la familia García Ramírez en
un alejado cantón del municipio de San
Francisco Menéndez.
Este grupo familiar lo conforman don Jorge
Alberto, doña María Margarita y
sus hijos José, Magdalena, Willian y
Vladimir (de 14, 12, 6 y 4 años,
respectivamente), quienes día a
día tienen que experimentar el trago
amargo de la carestía.
Ellos residen en una pequeña vivienda
construida de adobes junto a otros siete
parientes.
La humilde morada guarda en su interior
algunas sillas deterioradas, una mesa de madera
y unas camas; además cuenta con una
ennegrecida hornilla de leña y algunos
utensilios de cocina.
En medio de todo eso, quien llama más
la atención es el pequeño Willian,
quien desde bebé sufre de
parálisis cerebral.
Su mundo en una hamaca
Este niño, de cuerpo débil y de
piel pálida, permanece la mayor parte del
tiempo acostado y enredado entre el ralo tejido
de una colorida hamaca, colocada bajo la
caliente sombra de un improvisado corredor de
láminas. Ahí permanece inquieto y
con su opaca mirada perdida entre el techo de
lata. La hamaca y el regazo de su madre son los
únicos lugares donde el niño se
siente seguro.
Según doña Margarita, el
niño vino al mundo aparentemente sano;
sin embargo, 15 días después de
nacido dio muestras de su delicado estado de
salud.
"Después de dos semanas de nacido se
puso moradito y con la nuca bien floja.
Él ha sido el único niño
que he tenido en casa, los otros tres nacieron
en el hospital", manifiesta doña
María Margarita, quien presenta
acentuadas ojeras, producto de los constantes
desvelos provocados por su hijo.
Doña Margarita manifiesta que desde
que el niño comenzó a manifestar
su parálisis cerebral, ella lo
llevó a clínicas particulares y a
hospitales públicos, entre ellos el de
Santa Ana y Sonsonate, donde recibió
atención médica y
fisioterapias.
"Hace bastante que ya no lo llevo al hospital
porque no tengo mucho dinero para hacerlo;
además han sido pocas las mejorías
que él ha tenido", expresa doña
María, al momento de acariciar la suave y
castaña cabellera de su hijo Willian.
A pesar de las visitas a los centros
asistenciales, los padres del pequeño
nunca han sabido cuál es la verdadera
causa de la parálisis cerebral.
Sólo bebe leche
Willian presenta hoy en día
-además de su flacidez corporal- dientes
y muelas cariadas. El mal estado de sus dientes
ha sido ocasionado por el uso constante de
biberones.
Y
es que el pequeño no ingiere otros
alimentos que no sean leche o sopas, pues
cualquier otro tipo de comida la vomita.
"Mi niño no come nada porque lo vuelve
a sacar. Sólo se mantiene con las pachas
que le damos; a veces también le doy
sopa. Yo creo que el biberón le ha picado
los dientes", expresa doña María
Margarita.
Según ella, su hijo se mantiene vivo
gracias a unas vitaminas que le administra en
forma ocasional y a la leche con la que es
alimentado.
"Antes no podía ni moverse, ahora ya
toma con sus manitas la pacha", comenta la
señora Ramírez, quien no pierde la
esperanza de ver a su hijo sano.
Doña Margarita se dedica al cuido de
sus cuatro hijos, mientras don Jorge trabaja en
el campo.
A pesar de las limitantes económicas,
la familia García Ramírez tiene
muchos sueños y anhelos. Entre estos
deseos se encuentran contar con una silla de
ruedas y unas cunas (tipo corral) para su hijo
enfermo.
"Quisiera que mi hijo tuviera una silla de
ruedas. Con ella no pasaría sólo
en la hamaca o en mis brazos; lo sacaría
a pasear", dice doña María
Margarita.
Además de la silla y de la cuna, el
pequeño Willian necesita de alimentos,
ropa y vitaminas. Él y su familia
están en espera de alguien que les brinde
esa ayuda; pero mientras esto ocurre
seguirán viviendo en su pequeña
casa rodeados de sus necesidades.
¿Desea ayudar?
Si usted desea ayudar a Willian y a su
familia, ya sea con la silla de ruedas, el
corral, ropa, víveres, leche en polvo o
dinero, favor comuníquese a esta
sección a los teléfonos 271-0122 y
271-0100, a la extensión 1343.