Orientando
¡Haga la
prueba!
José
Antonio Romero
¿Cómo podemos iniciar el camino
hacia el establecimiento y logro de nuestras
metas? El primer paso es querer hacerlo, luego
debemos hacer un plan y por último
ejecutarlo. Para muchos esto parecerá muy
obvio y demasiado sencillo para ser cierto, pero
no se necesita que algo sea complicado para que
funcione, de hecho en nuestra vida cotidiana
establecemos metas y planificamos para hacer
muchas actividades.
Cuando usted realiza una fiesta en su casa
¿desea que sea un éxito, verdad?
¿Qué hace para lograrlo? Planificar!
¿Qué planifica? Primero establece la
fecha en que la va a realizar, después
hace un presupuesto de gastos de acuerdo al
número de invitados, luego se imagina lo
mucho que la disfrutará y comienza
quizás la parte más importante,
llamar a los amigos para entusiasmarlos a que
lleguen y así hacer que el evento sea
todo un éxito. Si hacemos eso para una
fiesta y resulta, ¿por qué no
hacerlo para algo más trascendental en
nuestra vida?
No pretendo darle un método para
lograr la felicidad, únicamente quisiera
proponerle hacer una sencilla prueba: establezca
una meta corta, planifique cómo lograrla
y sobre todo comprométase y
motívese a lograrla. Los pasos son
sencillos:
Defina la meta: escriba qué quisiera
lograr en un período máximo de 3
semanas, piense en algo que requiera esfuerzo de
su parte, que pueda medir y que le signifique un
beneficio personal.
Evalúe los recursos: Haga una lista de
lo que necesita para lograr esa meta, ¿con
qué recursos cuenta? ¿En
dónde puede conseguir lo que no tiene?
¿Quién le puede ayudar a
conseguirlos?
Visualice los beneficios: Esta es la clave
del plan, usted debe estar convencido de que
vale la pena hacer el esfuerzo, para ello
pregúntese: ¿para qué lo va a
hacer? ¿Cómo se sentirá
cuando lo logre?. En sus respuestas
encontrará la razón para motivarse
a lograrlo; recuerde que nadie puede motivar a
otro, la motivación es interna y es la
que le dará las energías para
perseverar en el logro de la meta.
Comprométase: Escriba la meta y
colóquela en un lugar visible, sea
creativo, escriba algo que enfatice su
compromiso, por ejemplo: "Hoy me he comprometido
a
." Busque a una persona que sea el
testigo de su compromiso, que lea su meta y
pídale que durante su viaje al
éxito le pregunte periódicamente
cómo va.
Ahora que conoce este pequeño plan,
usted tiene dos posibilidades: Buscar
algún pretexto por el cual no lo va a
hacer, o no lo puede hacer, o intentar hacerlo y
lograrlo. Esa será su decisión,
ser un perdedor o un ganador. Henry Ford
decía: "Si crees que puedes o si crees
que no, de todos modos tienes razón".
¡Buena suerte!
E-mail:
joseantonio@elsalvador.com