Implantan oreja de
madre a hijo
En una prueba de amor sin límite,
una madre decidió donar la oreja
izquierda a su hijo de ocho años. La
operación, la primera de este tipo en el
país, se realizó con éxito
este lunes
- Teresa
Cubías
- El Diario
de Hoy
"Un
gesto que pasó por alto todo el riesgo,
el dolor y, sobre todo, la estética".
Poco después de salir de la
operación, la jefe de cirugía
plástica del hospital Benjamín
Bloom, Margarita Saravia, definió con
esas palabras la inquebrantable
determinación de una madre de donar la
oreja izquierda a su hijo de ocho
años.
A pesar de la oposición inicial de los
médicos, confiados en métodos de
implantación del cartílago menos
drásticos &emdash;como tomarlo de la
costilla del paciente&emdash;, la voluntad de la
madre no varió un ápice. De
poco sirvieron los consejos de un
sicólogo, y las advertencias de las
consecuencias físicas y estéticas
que, con seguridad, iban a acarrearle.
Antes de la operación, la madre, quien
prefirió omitir su identidad, sólo
se refirió al gran amor que siente hacia
su hijo como el motivo que la impulsó a
tomar esa decisión.
Parca en palabras, con su decisión
quería que su su hijo fuera feliz y que
lo fuera lo más pronto posible. "Si de
esta forma puedo contribuir a que todo sea
más rápido y más efectivo,
soy feliz", agregó la madre.
El lunes fue el día programado para la
operación de la corrección de la
microtia, anomalía congénita que
puede ser hereditaria y que, en pocas palabras,
define la ausencia parcial o total del conducto
auditivo externo.
Aunque los primeros contactos de la madre y
el hospital fueron hace cuatro años, el
retraso de la operación tuvo una
justificación médica. Según
la doctora Saravia, la edad ideal para realizar
la intervención son los ocho años,
cuando el tamaño de la oreja de
niño es similar a la de un
adolescente.
Tres horas
Los especialistas intervinieron primero a la
madre. A lo largo de tres horas, trabajaron en
la oreja izquierda. La doctora Saravia
explicó que sólo dejaron el
lóbulo, la parte inferior donde se
colocan los aretes, y una especie de
"sombrerito". En palabras de la doctora,
"extrajimos el 75 por ciento de la oreja
cartilaginosa".
En esa parte, los especialistas hicieron
algunas modificaciones para evitar las molestias
con el viento y la entrada directa de los
sonidos. Aún así, el resultado de
la audición será diferente por la
pérdida del pabellón auditivo.
Durante ese tiempo, su hijo esperaba en la
sala de recuperación, al lado del
quirófano. Aún dormitados por la
anestesia, estuvieron frente a frente por unos
segundos.
El tiempo era apremiante; el injerto tuvo
que realizarse de forma inmediata. Una vez en
sala, los especialistas prepararon el
área izquierda del menor, donde iban a
colocar el implante y "acoplar" la oreja de su
madre.
Buen resultado
Esta intervención quirúrgica,
primera de tipo que se realiza en el
país, había cumplido con las
expectativas. Incluso en el ámbito
internacional, los especialistas no
tenían precedentes de una
operación de este tipo, en la que la
madre hubiera decidido donar la oreja a su
hijo.
Los médicos describen que lo habitual,
en este tipo de casos, es la
reconstrucción de la oreja con la
extracción de cartílagos de las
costillas. En distintas sesiones de
cirugía, la habilidad de los cirujanos
plásticos forman y tallan esas "partes"
hasta hacerla parecer lo más posible a
una oreja.
La doctora Saravia comentó que la
ausencia de la parte externa del aparato
auditivo no implica una falta de
audición. En estos casos, la razón
del implante tiene un peso más
estético.
La madre fue dada de alta y continuará
en casa el proceso de recuperación. En
cambio, su hijo permanecerá ingresado una
semana en el hospital.
Dentro de dos meses, el niño
tendrá una nueva cita en el
quirófano. "Habrá que cubrir el
cartílago con la misma piel del
niño", señaló la doctora
Saravia.
Finalmente, y tras otro breve período,
los médicos procederán al despegue
del lóbulo, ahora unido a la cabeza,
hasta darle una apariencia completamente normal.
La madre que, con tal de evitar que su hijo
tuviera una cirugía adicional
&emdash;para extraerle el cartílago de la
costilla&emdash; le donó su propia oreja
ha cautivado la admiración del personal
médico. Incluso, ha dejado la
operación en un segundo plano.