Posible
reducción de cuotas de
exportación
Inciertas reformas a
la ICC en el Congreso
El Congreso de Estados Unidos sólo
tiene dos semanas para concluir las reformas a
varios proyectos comerciales, entre ellos, la
ICC. Por desacuerdos, la enmienda tendría
que pasar varias fases de estudio
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
El proceso de reformas para la Iniciativa de
la Cuenca del Caribe (ICC), en Estados Unidos,
apenas comienza. No basta con lograr apoyo en la
Cámara de Representantes (donde siempre
lo ha tenido), sino superar o evadir las
reducciones que podría hacer el Senado,
pero, para lograrlo, sólo quedan dos
semanas, el Congreso se va de vacaciones.
El embajador de El Salvador en Washington,
René León, no tiene el mismo
positivismo que los confeccionistas de la
región ICC. Ayer predijo que el proyecto
tendrá que pasar por la fase de
conferencia, para solventar las diferencias que
se tiene al respecto entre congresistas en la
cámara alta y baja.
Lo más probable es que las pujas entre
ambas instancias, dijo, resulten con una
versión inferior a la propuesta ya
aprobada por la Cámara de Representantes,
es decir, menores cuotas de exportación
para la ropa fabricada en la región, con
tela regional e hilo estadounidense.
Incluso, Alfredo Millián, secretario
del Consejo Centroamericano y Caribeño de
la Confección (Cactac), coincide con
León al respecto, ya que el Senado
podría mezclar las dos cuotas asignadas
para las prendas y camisetas hecha de tejido de
punto.
La Cámara de Representantes
aprobó la semana pasada aumentar en forma
anual la cuota de 250 millones de metros
cuadrados, hasta que esta llegue a 970 millones
en el 2005. La de las camisetas la sube de 4.2
millones de docenas, hasta que llegue a 12
millones dentro de cuatro años.
Incierto
Ahora, las reformas están en manos del
Senado, donde Cactac considera que hay fuertes
posibilidades de lograr una votación
favorable antes del 6 de diciembre, fecha en la
que se espera la aprobación de la
"vía rápida" que dará al
presidente George Bush la facultad de negociar
acuerdos comerciales sin que el Congreso los
reforme.
Para millián, la "vía
rápida", conocida en inglés como
TPA, facilitará el camino de la ICC en el
Senado, antes de que el Congreso se vaya de
vacaciones el 10 de diciembre.
Durante las dos semanas que quedan de plazo,
los confeccionistas de la ICC negociarán
que se conserve la mayor parte del incremento de
cuotas aprobado por la Cámara de
Representantes.
Pero para que eso suceda, el embajador
León consideró que el proyecto
debe pasar por la fase de conferencia, donde el
Senado debe nombra a 7 miembros y lo mismo
deberá hacer la Cámara de
Representantes.
Si hay acuerdos entre las dos cámaras,
el proyecto se aprueba por el Congreso en pleno
y se envía al presidente Bush. Pero la
fase de conferencia representa un riesgo para la
ICC, porque si no hay consenso, queda fuera de
los debates del Congreso y puede ser
abortada.
En noviembre de 1999, la ICC se encontraba en
la misma situación. Mientras la
Cámara de Representantes aprobó en
ese entonces importar ropa fabricada con tela
centroamericana y caribeña, libre de
impuestos, el Senado resolvió a inicios
de ese mes conceder la exención de
aranceles, pero sólo a las prendas de la
región, elaboradas con tela e hilo
estadounidense.
Al final, la propuesta del Senado es la que
en la actualidad está vigente,
después de reñidos debates en la
fase de conferencia, la cual se efectuó
hasta inicios de mayo del 2000.
"El proceso es complicadísimo y apenas
hemos dado un pasito", advirtió
León al referirse a la votación de
la semana pasada en la Cámara Baja y, al
complejo rumbo que tomó la ICC vigente,
desde 1999, hasta el 2000.
A diferencia de Millián, León
no cree que el Congreso apruebe la TPA en estas
últimas dos semanas, por los desacuerdos
imperantes entre demócratas y
republicanos, acerca de incluir en la
"vía rápida" cláusulas de
respeto a los derechos laborales y al medio
ambiente.
Por ende, el embajador considera que sin la
TPA, la ICC no recibirá el impulso
esperado por los confeccionistas para ser
aprobada en el Senado y por la totalidad del
Congreso. Es más probable, dijo, que la
discusión se traslade para el
próximo año, junto a la ICC.
Sólo un esfuerzo extraordinario
haría lo contrario.
Obstáculos
Las reformas a la ICC en el Senado
deberán superar varios
obstáculos:
u La Asociación de Textileros de
Estados Unidos ha solicitado a los congresistas
oponerse a las reformas a la ICC, debido a que
la industria podría perder si se libera
de aranceles la importación de ropa de la
región, fabricada con tela e hilo de la
misma.
-Temen que a la vez la enmienda facilite el
uso de hilaza de cualquier parte del mundo.
-En el Senado, la ICC tiene un poderoso
adversario, el senador Jesse Helms, quien ha
promovido eliminar de la ICC el derecho de que
los confeccionistas de la región importen
tela estadounidense y la procesen para
exportarla como ropa a Estados Unidos, libre de
aranceles.
-Helms argumenta que el proceso de
teñido y acabado de telas podría
traer más empleos en Estados Unidos.
-El Senado también podría
proponer que las cuotas actuales de la ICC sean
mezcladas, debido a que no se ha utilizado el
100% de las mismas, pese a que la ley tiene un
año de vigencia.
-Los confeccionistas prefieren que las cuotas
se dejen abiertas, como en la actualidad. De lo
contrario, lucharán por eliminarlas y
liberar la entrada restringida de la ropa
fabricada con tela e hilo de la
región.