Sonsonate
Por consentimiento de Concejo Municipal
Ventas de
pólvora estarán otra vez en el
parque Rafael Campo
La
recomendación del Cuerpo de Bomberos y de
la Policía era dejar libre el parque
local de los pirotécnicos
- Víctor
Maldonado
- El Diario
de Hoy
De nada sirvieron las
sugerencias de la Seccional del Cuerpo de
Bomberos Nacional y de la Policía
Nacional Civil sobre no ubicar las ventas de
pólvora en el parque Rafael Campo, en
Sonsonate.
La negativa de los
comerciantes tuvo más fuerza y peso ante
el Concejo Municipal.
El próximo 1 de
diciembre, la alcaldía entregará
al menos 150 puestos del parque a igual cantidad
de comerciantes que instalarán sus
negocios.
La decisión de
la comuna será atendida por los bomberos
y policías, que brindarán
vigilancia las 24 horas, para evitar
desgracias.
El teniente
Damián Rivas, jefe de la seccional de
bomberos, explicó que, como medida
eficaz, se había recomendado que los
comerciantes fueran instalados en el predio
donde se encuentran los juegos mecánicos
de las fiestas patronales, entre la colonia
Ladóvar y el barrio Veracruz.
Durante el mes de
octubre y noviembre, los bomberos han realizado
inspecciones en los talleres de productos
pirotécnicos en Sonsonate e Izalco, para
que se cumpla con las normas. Al mismo tiempo,
han elaborado el registro de los comerciantes
para la obtención del permiso por la
alcaldía.
Por su parte, la
Policía Nacional Civil dará
cumplimiento a lo establecido por la comuna
sobre no permitir ventas de pólvora en
sitios no autorizados y en el decomiso de
morteros prohibidos por la ley, como el No. 8 y
otros de más potencia
explosiva.
Dos miembros de la
seccional de bomberos y agentes policiales
prestarán vigilancia las 24 horas en el
parque local, para prevenir tragedias que puedan
ocasionar grupos de "maras" y
fumadores.
Muchos ciudadanos
sonsonatecos critican la decisión de la
municipalidad de autorizar las ventas de
pólvora en el único parque de la
ciudad. Algunos opinan que la decisión
obedece a un compromiso político,
mientras que otros consideran que es producto de
la tolerancia.
Miembros del Concejo
Municipal señalaron que la medida se debe
a la tradición de comprar el producto en
un sitio céntrico y de fácil
acceso para la población.