La
Libertad
Chatarra
obstruye calles en La Libertad
Las decenas de
vehículos estacionados en las calles
luego de ser decomisados por diferentes causas,
obligan a peatones y conductores a usar el
centro de las vías.
La intención de
hacer un polo turístico del Puerto de La
Libertad se estrella contra la retorcida
"chatarra de la muerte..."
- Hugo
Villarroel
- Especial
para El Diario de Hoy
Como perenne recuerdo
del peligro y la fatalidad, tres largas hileras
de carros chocados ocupan los costados de las ya
estrechas calles principales del Puerto de La
Libertad. Son vías que atraviesan la
ciudad en su condición de "rutas
turísticas", como rezan las
señales de tránsito a la entrada y
a la salida del puerto.
Símbolos del
dolor y la desgracia, los destrozados
vehículos traen a la memoria de
familiares y amigos, los aciagos momentos de la
tragedia donde perdieron la vida sus seres
queridos. La gente no se explica por qué
las autoridades permiten el constante "reprisse"
de las desgracias.
Ante las quejas de los
habitantes del puerto y de los visitantes, los
miembros del Cluster de Turismo de la ciudad
portuaria &emdash;avalado por el Programa
Nacional de Competitividad del Ministerio de
Economía, Corporación
Salvadoreña de Turismo, Comité de
Turismo de la Cámara de Comercio e
Industria de El Salvador, Ministerio del Medio
Ambiente y Ministerio de Agricultura y
Ganadería&emdash;, decidieron tomar
cartas en el asunto, considerando las
intenciones de los entes turísticos
nacionales de hacer del Puerto La Libertad el
primer polo turístico del país,
debido a su cercanía a la capital y a sus
evidentes potenciales.
Desde su
fundación, hace cuatro años, el
Cluster de Turismo ha formado comisiones para
dar seguimiento al proyecto de remoción
de la chatarra. Cada comisión ha
comenzado su labor con entusiasmo y
dedicación, y han renunciado, pesimistas
y desmotivadas, ante la imposibilidad de
concertar voluntad para estudiar la
problemática por parte de las autoridades
pertinentes, a saber: Policía Nacional
Civil, Departamento de Tránsito,
juzgados, Fiscalía, Ministerio de
Hacienda y empresa de grúas para
transporte de vehículos, entre otras
instituciones.
¿Por
dónde comenzar?
Algunos desilusionados
investigadores, comisionados para tramitar la
remoción de la chatarra, han informado
que a cada paso encontraron obstáculos;
en cada institución, desinterés y
desconocimiento de causa. Aseguran
también que fueron enviados de un lugar a
otro, sin que nadie se responsabilizara de su
protagonismo en el problema.
"Buscábamos un
punto de partida -comentaron los emisarios- para
iniciar la tramitación; alguien que nos
guiara en ese tortuoso laberinto
burocrático. Estábamos dispuestos
a seguir al pie de la letra sus indicaciones
hasta lograr resultados. Sin embargo,
descubrimos con desaliento que, al igual que
nosotros, nadie conocía los
procedimientos y preferían enviar el
problema a otra oficina..."
Ni
modo
Entonces,
comenzó a bullir la indignación en
el pecho de los porteños. Se buscaron
culpables, se emplazó a las autoridades
policiales y edilicias...
Las limitantes, las
justificaciones, las explicaciones y las
sugerencias sobraron. El alcalde asegura que
puede remover la chatarra cuando él
quiera, ya que tiene la potestad para hacerlo;
pero no quiere entrar en conflicto con la PNC,
cuyos directores afirman que eso sería
ilegal. Por otra parte, las autoridades
policiales locales aseguran que, si les
proporcionan un terreno suficientemente amplio,
ellos ordenarían de inmediato el traslado
de la chatarra.
En vista de que ni
siquiera eso ha sido posible, los coordinadores
del Cluster de Turismo del Puerto La Libertad
solicitan a las autoridades que vislumbren una
solución y, a los lectores en general,
que aporten ideas, escriban o se manifiesten en
los medios de comunicación para remover
esas horribles verrugas en la faz de La
Libertad.