Sonsonate
En zona de puente Arce
Asaltos
entre fronteras
Ante la mirada de
las autoridades policiales, delincuentes
establecen puntos de asalto en la franja que
divide las dos fronteras entre Guatemala y El
Salvador
- Víctor
Maldonado
- El Diario
de Hoy
Mientras el gobierno
salvadoreño asegura que los asaltos a
furgones y turistas han disminuido en la
carretera del Litoral con la ejecución
del denominado "Plan Cien", el cual se
comenzó a implementar luego de los
atentados en los Estados Unidos, los
delincuentes comunes han cambiado de
estrategia.
Muchos conductores de
furgones, comerciantes y turistas de diferentes
nacionalidades denuncian que en el tramo de la
carretera que une a las fronteras Pedro de
Alvarado, de Guatemala, con La Hachadura, de El
Salvador, se están reportando asaltos
frecuentes por bandas armadas.
José Alfredo
Solís, de nacionalidad mexicana, integra
ya la lista de las víctimas. Tres
individuos lo interceptaron cuando esperaba su
turno para ingresar a la frontera
salvadoreña y dirigirse con un cargamento
con destino a Honduras.
A punta de pistola, los
delincuentes lo despojaron de dinero en efectivo
y prendas de valor. Luego huyeron, pero antes lo
amenazaron para que no denunciara el
asalto.
Testigos
inmóviles
Otro conductor, Luis
Orlando, también fue víctima de
los delincuentes. "Los asaltos son cometidos
después del puente, es decir, en
territorio guatemalteco ante la mirada de
policías y soldados salvadoreños.
Estos no pueden actuar porque suceden fuera de
su jurisdicción", comentó
Orlano.
Los empleados de la
oficina de la aduana terrestre
salvadoreña no sólo confirmaron
las denuncias de los afectados,sino que
lamentaron que no se pueda hacer nada. "Nosotros
sólo escuchamos las quejas, pero quien
debe actuar son las autoridades guatemaltecas,
porque los hechos se están cometiendo en
su territorio", dijo un agente de la
Policía Nacional Civil (PNC)
salvadoreña.
Las autoridades tanto
de la aduana como de la PNC presumen que los
delincuentes son salvadoreños que residen
en la zona fronteriza entre ambos
países.
Pero, según los
denunciantes, las bandas son de ambas
nacionalidades.
Las opiniones de los
afectados y autoridades aduanales coinciden en
que los jefes policiales de ambos países
deben coordinar acciones para combatir la
delincuencia que opera entre las dos
fronteras.