Martes 20 de noviembre 2001


Palabras
El niño y el anciano roble
Carlos Balaguer

Pienso que son el niño y el anciano quienes están más próximos al conocimiento, por cuanto ambos se aproximan; están en la orilla de la "sombra", del punto de unión entre dos ciclos de transición existencial: niñez, vida; ancianidad, sombra. Regreso al polvo, al impulso cósmico, al sentimiento de amor, generador de la vida y del propio olvido.

Recordar es volver a vivir y conocer. Los niños sólo recuerdan en donde (a veces) dejaron su juguete o su fetiche. Los hombres, adultos, dónde dejaron su ilusión. Los ancianos, buscan afanados dónde se les quedó la vida en un valle de seres amables y extraños.

El polvo, el polvo de lo eterno, dónde quedó la vida, el conocimiento; recuerdos hechos mineral, carbón, carbohidratos, substancias del cieno, del humus y de la brisa...


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