Demócratas
sin comprometer sus votos
La ICC depende de la
"vía rápida"
Las reformas a la ICC, para incluir
más productos en las preferencias que da
esa ley a los confeccionistas, y mejorar el
actual tratamiento a los productos,están
sometidas a la aprobación de la
"vía rápida" en EE.UU.
Guadalupe
Trigueros
El Diario de Hoy
Los confeccionistas centroamericanos y
caribeños obtendrán más
preferencias para sus productos en Estados
Unidos, si el Congreso aprueba la "vía
rápida", autoridad comercial solicitada
por el presidente George Bush, junto a un
paquete de leyes, para reactivar la
economía estadounidense.
Cuando eso ocurra, la Iniciativa de la Cuenca
del Caribe (ICC) tendrá mayores
posibilidades en el Senado -la cámara en
el Congreso que mayor oposición ha
mostrado a mejorar la ICC-, consideraron
René León, embajador de El
Salvador en Washington, y Alfredo
Millián, secretario del Consejo
Centroamericano y Caribeño de la
Confección (Cactac).
El sometimiento de la ICC a leyes de
máxima importancia para Estados Unidos se
debe a que la región centroamericana y
caribeña no se encontraba en la agenda
comercial de ese país.
La ICC figura en un paquete legislativo que
contiene ampliaciones comerciales para la
Comunidad Andina de Naciones (CAN), Africa,
estímulos para empresas estadounidenses y
la poderosa "vía rápida".
Esta última es conocida por sus siglas
en inglés como TPA (Autoridad de
Promoción Comercial) o "fast track",
término que da origen a "vía
rápida", que faculta al Presidente de los
Estados Unidos a negociar acuerdos comerciales,
sin la injerencia del Congreso.
Bush urgió al Congreso, esta semana, y
la anterior, la aprobación inmediata de
la TPA, para reactivar la economía
estadounidense, la cual se encuentra casi al
borde de la recesión.
Presiones
Agobiado, Bush utilizó los
últimos reportes del decrecimiento
económico registrado en el último
trimestre del año, para dirigirse al
Congreso y sugerir la aprobación de la
TPA y del paquete de leyes mencionadas.
El Departamento de Comercio informó el
miércoles que tras el decrecimiento de
hace un año y los ataques terroristas del
11 de septiembre, la economía se contrajo
un 0,4% en el tercer trimestre.
La baja del producto bruto interno &emdash;
la producción total de bienes y servicios
en Estados Unidos&emdash; fue la mayor, desde el
primer trimestre de 1991 cuando el país
sufría su última
recesión.
Ahora, la recuperación
económica y el liderazgo de Estados
Unidos en la apertura de nuevos mercados
dependen de esas leyes y de la TPA. A su vez,
las reformas a la ICC también
están sometidas por la "vía
rápida", alertó el embajador
León.
El secretario de Cactac comparó "si
aprueban la TPA, habrá luz verde
(votación) en el Senado", porque los
congresistas opositores ya no podrán
obstaculizar dicho tipo de enmiendas, porque la
"vía rápida" es sinónimo de
expansión comercial internacional.
La "vía rápida" o TPA fue
creada en 1974, y se utilizó para los
acuerdos comerciales con Israel, en 1983, con
Canadá, en 1988 y, para el TLC con
México y Canadá, en 1993. Desde
hace 7 años no ha sido usada, William
Clinton fue el primer presidente sin tenerla y
Bush sería el segundo, si no el Congreso
no se la concede en los próximos
días.
El embajador León estimó que ya
no hay tiempo para aprobar la TPA, debido a que
el gobierno no ha logrado convencer a los
demócratas para que voten por ella. Estos
condicionan sus votos a la incorporación
de cláusulas laborales y de
protección al medio ambiente, en el
documento de la TPA, recordó.
El Congreso entra en receso anual a finales
de noviembre o inicios de diciembre.
Debió dejar de operar al finalizar
octubre, aproximadamente, pero la
suspensión de labores a causa de
presencia de esporas de ántrax,
atrasó la agenda de los congresistas,
razonó León.
Con el tiempo ajustado, y sin votos seguros,
"es inconveniente someter la TPA a una
aprobación, sería enterrar la
vía rápida", consideró
León.
Entonces, el uso de la más potente
arma comercial de Bush, y las esperanzas de los
confeccionistas centroamericanos y
caribeños se postergan para el 2002.
Por el momento, la Comisión de Medios
y Arbítrios de la Cámara de
Representantes ha aprobado el uso de la TPA y un
aumento de 72% a las cuotas de la ICC, que
permiten exportar libre de aranceles a Estados
Unidos ropa confeccionada con tela regional e
hilo estadounidense.
Pero eso no basta, el proyecto debe ser
aprobado por el pleno de la Cámara de
Representantes, donde todavía no hay
votos seguros, recordó el embajador
León.
El Senado está a la espera de la
votación en la Cámara de
Representantes.
Pero la urgencia de la economía
estadounidense y los constantes llamados de Bush
pueden cambiar el panorama y favorecer a los
confeccionistas de la región.
Más productos en la ICC
Los embajadores de Centroamérica
firmaron ayer una carta que enviarán al
Congreso de Estados Unidos, para solicitar la
inclusión de más productos en los
tratamientos arancelarios preferenciales que
concede la ICC a la región.
- La embajada de El Salvador en Washington
informó que la misiva pide beneficiar las
confecciones de artículos para
dormitorios, actualmente excluídos de la
ICC.
- La petición trata de aprovechar las
reformas a la ICC promovidas en el Congreso por
la Comisión de Medios y Arbítrios
de la Cámara de Representantes.
-La ICC vigente no contempla también
prendas de vestir hechas de cuero, tampoco
guantes de caucho ni de plástico, el
petróleo y sus derivados, relojes y sus
partes.
-La ley libera de aranceles sólo las
prendas hechas con tela e hilo estadounidense.
Concede el mismo trato, pero en forma limitada
(con cuotas), las camisetas y la ropa de tejido
de punto, fabricada con tela regional e hilo de
los Estados Unidos.