Lunes 19 de noviembre 2001



























Bajo el amparo de San José

El Hogar de la Niña de San José, en Ahuachapán, es dirigido por la compañía de las Hijas de la Caridad "San Vicente de Paúl". En este hospicio se atienden a 70 niñas víctimas de maltrato, orfandad o abandono.

José Osmín Monge
El Diario de Hoy
Fotos / César Avilés

Ahuachapán es una de las tres ciudades de nuestro país que cuenta con un centro de internamiento exclusivo para niñas. El de esa cabecera departamental es el Hogar de la Niña San José, donde viven 70 internas, entre las edades de tres y 12 años.

Este hospicio fue fundado el siete de septiembre de 1928 por sor María Teresa Lang, originaria de Nicaragua, como respuesta a la necesidad del pueblo ahuachapaneco de contar con un lugar especial para niñas huérfanas. Fue por ello que en los primeros años de funcionamiento, este recinto sólo atendía a las niñas cuyas madres morían en el hospital de la ciudad.

Hoy en día, además de huérfanas, ahí residen niñas y adolescentes abandonadas o maltratadas.

Desde sus inicios, este centro ha sido dirigido por la Compañía de las Hijas de la Caridad "San Vicente de Paúl", que se ha encargado de velar por los derechos de las niñas y por suplir sus necesidades.

Este orfelinato es administrado por el Instituto Salvadoreño de Protección al Menor (ISPM), que proporciona los fondos para la alimentación y la educación de las pequeñas.

Llenas de cariño

En el hogar impera la confianza y el cariño, brindados a manos llenas por las religiosas y por el personal que atiende a las niñas. Juntos se encargan de inculcar el respeto y el amor en cada una de las internas.

La casa cuenta con amplios y cuidados pasillos, áreas de recreo, dormitorios, comedores y una capilla, donde las niñas asisten a misa todos los domingos. Ese pequeño rincón guarda en su interior las imágenes de la religiosa que fundó el hogar, de San Vicente de Paúl, de Santa Luisa de Marillac y de San José, patrono del hospicio.

En este hogar, la educación que se brinda es integral y está basada en principios morales y religiosos. Y son esos principios los que las niñas ponen de manifiesto dentro del hogar, en la escuela y en cualquier lugar.

"Todas las niñas reciben formación humana, moral e intelectual. No hay ninguna de ellas que se quede sin educación. Algunas van a la escuela parvularia y otras a la escuela anexa a nuestro hogar", manifiesta sor Guillermina Lemus, directora del hospicio desde hace dos años.

Aprovechan el tiempo

La población interna del Hogar San José se encuentra dividida en tres grupos. En el primero están las niñas cuyas edades oscilan entre los tres y los seis años; en la segunda, las que no pasan los 10 años, y en la tercera, las mayores de 11 años.

Por los pasillos y en los salones de la morada se pueden ver a las niñas entretenidas, ya sea descansando o llevando a cabo actividades productivas.

En algunas de las aulas realizan las tareas dejadas en la escuela, y en otras se encuentran niñas que reciben refuerzo escolar.

Las más pequeñas permanecen, ya sea en los patios o en los cómodos salones jugando o haciendo la siesta. Las más inquietas ambientan el lugar con sus risas, sus gritos y sus cantos infantiles. Pero también, de vez en cuando, se escuchan gemidos y llantos, pues muchas de las pequeñas añoran a sus familias.

El hogar cuenta con talleres de costura y de panadería, que han sido equipados por la compañía religiosa. Es obligación que las alumnas del segundo y tercer nivel acudan a cualquiera de estos talleres.

"El taller de costura y bordado es autosostenible; lo que en él se fabrica se vende. El pan que se hace en casa se lo comen las niñas", manifiesta sor Guillermina.

Aunque en esta casa abunda el amor y el cariño, existen algunas necesidades materiales, como ropa, calzado y útiles escolares para las niñas.

Desde su fundación, este hogar ha brindado protección, consuelo y amor a niñas maltratadas o huérfanas, y lo seguirá brindando gracias a las bendiciones de San José.

"Dedicamos nuestra vida a la protección de estas niñas. Nos entregamos a ellas y estamos pendientes de sus necesidades", expresa sor Guillermina.





[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com