Lluvia de
estrellas
Un espectáculo que le robó a
la noche varias horas de oscuridad. La lluvia de
estrellas despertó, más temprano
de lo habitual, a miles de
salvadoreños
- El Diario
de Hoy
"Las
Leónidas", como se les conoce a las
diminutas partículas de polvo
desprendidas del cometa Temple Tuttle, no
faltaron a su habitual cita de noviembre. El
fenómeno, que pudo ser visto a diferentes
horas, en un número importante de
países, cumplió con las
expectativas.
En El Salvador, donde los expertos hicieron
su pronóstico de dos horas de "belleza
celestial", el privilegio fue un tanto opacado
por las inoportunas nubes. Aún
así, como se puede apreciar en la foto
superior izquierda, una, más que
significativa lluvia de luces, dio por bueno el
esfuerzo de los madrugadores, deseosos de
observar el fenómeno.
Desde
el Observatorio de Astronomía, uno de los
expertos adelantó que en la hora de
"más actividad" se espera que caigan unas
dos mil estrellas, o mejor dicho,
partículas.
Al fin y al cabo, lo que observamos son eso,
partículas sólidas del espacio
que, en días como ayer, multiplican su
vistosidad al juntarse con restos que dejan los
cometas.
Del tamaño de un frijol, el contacto
con la atmósfera es lo que provoca la
emisión de luz.
Un espectáculo que, no lo olvidemos,
no regresará hasta el año 2033,
cuando el susodicho cometa complete su recorrido
alrededor del Sol.