"Danos hoy NUESTRO
PAN de cada dia"
¿Qué comen los ancianos que
mendigan en las calles y las plazas? ¿Hacia
dónde dirigen sus pasos cuando el
estómago les advierte que es hora de
subsistir? Aunque la mayoría se resigna a
comer lo que "sea la voluntad de Dios", otros
encuentran comida caliente en los escasos -pero
bien intencionados- comedores de caridad
- Karen
Azucena
- El Diario
de Hoy
Faltan
diez para minutos para llegar al caluroso
mediodía. Por los olores provenientes de
la cocina, se adivina el menú: macarrones
con carne.
En estos minutos de espera, faltan las
tortillas, unos 40 ancianos se ocupan en
diferentes actividades. Unos se enteran por la
televisión de las preocupaciones
principales de los líderes mundiales;
mientras, en otro cuarto, las señoras
terminan sus manualidades.
Afuera, dos ancianos comentan lo avanzado que
va el huerto (con su primera cosecha de
rábanos). Otros, simplemente, mezclan sus
recuerdos con el verde del jardín.
"¡Ya está lista la comida!", les
dice, amablemente, Olinda Rodríguez,
encargada del Centro Integral de Día
María Alvarez de Stahl, de la
Fundación Salvadoreña para la
Tercera Edad (FUSATE), ubicado en la colonia
Costa Rica, al sur de San Salvador.
Todas las actividades se detienen. La costura
se pospone. El jardín se queda solitario.
Uno a uno, sin atropellarse, van entrando los
"abuelitos", como les llama Rodríguez a
las personas que encuentran en este Centro de
Día la calidez del hogar que,
quizá, afuera no poseen.
Según relata la fisioterapeuta, este
centro funciona como un refugio para un promedio
diario de 40 adultos mayores, a quienes no se
les discrimina por condición social,
religión, sexo ni procedencia.
"Cualquier persona que sobrepase los 60
años puede incorporarse a nuestros
programas. Aquí vienen ancianos
solitarios, que no tienen a nadie que vele por
ellos, pero también ancianos a quienes,
aún teniendo familiares, les gusta la
compañía", afirma
Rodríguez.
Y así, como todos los días, de
lunes a sábado, el comedor se va llenando
de olores, sabores y voces.
Aquí se sirve el refrigerio de las
9:00 de la mañana; el almuerzo, a las
12:00 y el refrigerio de la tarde, a las
3:00.
Se necesita ayuda
FUSATE recibe una ayuda mínima del
gobierno. La mayor parte de los fondos proviene
de donaciones. Cualquier ayuda es bienvenida, ya
sea dinero o víveres.
"También necesitamos médicos,
cocineros y jóvenes voluntarios que nos
colaboren en actividades recreativas", dice
Rodríguez.
Como este Centro de Día, existen dos
más en Soyapango y Santa Tecla. Pero
aún hay mucho trabajo por hacer.
De hecho, en El Salvador, son pocas y
contadas las instancias que atienden las
necesidades físicas y emocionales de la
tercera edad.
Hasta el individuo más despistado
puede constatar la pobreza en la que viven
cientos de ancianos que deambulan por las
calles.
Según el Programa Mundial de Alimentos
(PMA), se consideran personas afectadas por el
hambre y la pobreza las que ganan menos del
equivalente a un dólar por día, o
que invierten la mayor parte de su presupuesto
en alimentos.
Por la falta o deficiencia de un fondo de
pensiones, ayuda familiar o pago por trabajos
varios, se infiere que más de la mitad de
la población de la tercera edad del
país entra en esta categoría del
PMA.
Más
que un plato de comida
En el comedor
Mamá Margarita, los adultos mayores
reciben más que un plato de comida
caliente. Esta misión salesiana sigue la
visión de Juan Bosco y su madre,
Margarita, a través de la
enseñanza y el amor cristiano
"Vendía
paletas de sombrilla"
Todos los
días, don Trinidad Penado Cuadra, de 81
años, camina desde su casa en San Jacinto
hasta el Centro de Día de la colonia
Costa Rica.