Lunes 19 de noviembre 2001



Duro despertar en La Unión

En un momento, la vida de una familia unionense cambió de manera drástica. Un grupo de asaltantes se introdujo a su negocio para robar, asesinar a una persona y amenazar a unos niños

Flor Lazo
El Diario de Hoy

Para la familia Santos, la mañana del sábado 17 de noviembre era como cualquier otra. Las personas llegaban a su tienda para las primeras compras del día. A eso de la 7:30 de la mañana, los huéspedes cambiaron de rostro.

Cuatro individuos entraron en la tienda con malas intenciones. Otros cinco sujetos hacían guardia en los alrededores de la zona. Todos pertenecían a la banda "El Charqui", conocida desde hace tiempo por los asaltos en los buses y viviendas cercanas.

Esa mañana, dos miembros de la familia, dos hijas en concreto, se encargaban de vender a los clientes del negocio. Ellas estaban en compañía de sus hijos: un bebé de pocos meses y un infante de cuatro años. Florentín Santos, su padre y dueño del establecimiento, permanecía en el interior de la vivienda.

De repente, los sujetos apuntaron a las mujeres con armas de grueso calibre, se las llevaron al interior de la vivienda y las amenazaron con quitarles la vida. Algunos vecinos escucharon los gritos y avisaron a las autoridades.

En la vivienda, la violencia se apoderó del momento. El señor Santos salió rápido en defensa de sus hijas y nietos. Uno de los asaltantes golpeó el rostro de una de las mujeres y abrió fuego contra el jefe de familia. Santos murió en el acto.

Mientras tanto, un vecino de la zona disparó contra los malhechores, cuando estos se disponían a huir de la zona. Luego se produjo un intercambio de disparos. En la fuga, los miembros de la pandillas lesionaron a otra persona que se encontraba afuera de su vivienda.

Alertadas las autoridades, siguieron el rastro de los asaltantes. Sobre las 11:00, alrededor de 13 agentes descubrieron el escondite de la banda "El Charqui", en una vivienda del barrio Las Flores, de La Unión.

Los asaltantes no se rindieron. Tomaron como rehénes a una anciana de 70 años y su nieta de 10. Al cabo de unos minutos, los individuos se entregaron a las autoridades. En casa permanecía el arma que mató a Santos.

Este acontecimiento llenó de luto y dolor a toda una comunidad, que exige más acción por parte de las autoridades y patrullajes por la zona. "Antes era tranquilo, ahora matan a las personas en su propia casa", dijo una vecina del lugar.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01 [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com