Sandoval
mantiene reserva sobre la
investigación
Rinden homenaje a
policías caídos
Los agentes de la DECO asesinados pasaron
a formar parte de la lista de héroes de
la Policía Nacional Civil, tras perder la
vida en una misión especial
- Margarita
Sánchez
- El Diario
de Hoy
Entre
lágrimas y sollozos de los familiares,
representantes de la Policía Nacional
Civil (PNC) rindieron honores a los dos agentes
de la División de Elite contra el Crimen
Organizado (DECO), asesinados el pasado viernes
cuando cumplían con su deber.
Las policías fallecidos son
José Abelardo Amaya Cartagena, de 23
años, y Tomás Adimir Rosales, de
24.
El director de la PNC, Mauricio Sandoval,
recordó que la misión de un
policía es un riesgo permanente.
"Los agentes fallecidos son un ejemplo de
grandeza ante Dios y ante la patria",
afirmó la máxima autoridad de la
PNC.
Al mismo tiempo, pidió fortaleza a los
familiares de las víctimas y,
posteriormente, les dio el pésame.
Investigación
Al ser cuestionado sobre los avances en la
investigación del asesinato de los
miembros del grupo elite, Sandoval
respondió que la institución
quiere mantener reserva sobre los detalles de la
indagación.
Expresó que, según las primeras
informaciones, el hecho fue una reacción
al seguimiento y vigilancia que el equipo
policial realizaba en la zona.
"Se piensa que se trata del remanente de una
banda, porque los agentes estaban investigando
un caso de secuestro", explicó
Sandoval.
Agregó que la acción se dio en
un acción de vigilancia que los
policías hacían en un sector donde
operaba este remanente de criminales.
El comisionado José Luis Tobar, jefe
de las Unidades Operativas de la PNC,
explicó que, según el informe de
Medicina Legal, uno de los agentes tenía
una bala en la cabeza y el otro presentaba ocho
disparos en la espalda.
"El informe denota que fueron asesinados a
sangre fría y con mucha crueldad",
apuntó el oficial.
Además, descartó que el hecho
haya sido producto de fuga de información
de parte de la DECO.
Una fuente policial explicó que los
delincuentes llegaron hasta donde estaban los
agentes, a quienes registraron y,
posteriormente, les dispararon -presuntamente- a
sangre fría y por la espalda.
Sandoval recalcó que desde la
institución de la Policía Nacional
Civil, en 1993, a la fecha, 169 oficiales han
muerto en el cumplimiento de su deber.
"Supieron honrar su profesión,
pensando en que su sangre fue derramada para que
prevalezca la ley", dijo.
El pabellón nacional que cubría
los ataúdes de los caídos fue
entregado a las madres de los familiares.
Después, los cuerpos les fueron
entregados a los parientes para ofrecerles
cristiana sepultura.
Antecedentes del asesinato
El suceso ocurrió el pasado viernes, a
las 5:30 de la tarde.
-Los agentes estaban designados en una
misión especial.
-El asesinato ocurrió en la colonia
Santa Marta, barrio San Jacinto, en esta
capital.
-Se supone fueron asesinados a sangre
fría.