Lunes 19 de noviembre 2001



Más que un plato de comida

En el comedor Mamá Margarita, los adultos mayores reciben más que un plato de comida caliente. Esta misión salesiana sigue la visión de Juan Bosco y su madre, Margarita, a través de la enseñanza y el amor cristiano

Karen Azucena
El Diario de Hoy

En el barrio San Miguelito, a una cuadra al sur de la Iglesia Don Rúa, se divisa un amplio local conocido como el comedor Mamá Margarita.

El nombre proviene de la italiana Margarita Occhiena, madre de Juan Bosco, el fundador de los salesianos que dedicó su vida al servicio de los pobres.

Ese trabajo se sigue extendiendo en El Salvador. Cada día, llega al comedor un centenar de adultos mayores, todos de escasos recursos económicos, en busca de un plato de comida caliente, un buen baño de agua fría y, si el tiempo lo permite, un corte de cabello, a manos de Angela de Guerrero, administradora del comedor y amiga de todos.

Los requisitos que las personas deben cumplir para tener acceso a estos servicios son: ser mayores de 60 años, presentar un examen de garganta (esputo) que descarte la presencia de tuberculosis, dos fotografías, disponibilidad para colaborar con la limpieza del comedor y respeto hacia las enseñanzas católicas.

Los ancianos obtienen gratuitamente el examen médico en la Unidad de Salud de San Miguelito. Guerrero afirma que si el examen sale positivo, se les brinda un tratamiento y se les ofrece comida, siempre y cuando los ancianos utilicen sus propios platos y vasos e ingieran sus alimentos afuera del local.

"Esto es para evitar cualquier contagio", dice Guerrero.

Vienen de lejos

El comedor Mamá Margarita nunca está vacío. Afuera, decenas de personas esperan su ración diaria mientras platican, animadas, con sus asiduos compañeros.

Una vez los ancianos ingresan al comedor &emdash;decorado con escenas de la Ultima Cena de Jesús y sus discípulos&emdash;, se les motiva a ayudar en las labores culinarias. Por ejemplo, María del Carmen Portillo Guevara, de 69 años, pela las verduras cada día. Ella viaja desde el Distrito Italia, Tonacatepeque, a pesar del alto costo del pasaje de bus (7 colones).

Salvador Escalante Rubio, pintor de oficio, frecuenta el comedor desde hace siete años. Allí recibe su desayuno y su almuerzo. Cada noche, el dormitorio público Tutunichapa se transforma en su hogar. Su historia, similar a la de tantos otros, pasa desapercibida.

Alimentación geriátrica

La dieta de un adulto mayor tiene características especiales.

Según la nutricionista Claudia Morales, la alimentación debe ser adecuada para controlar su peso y prevenir enfermedades, como osteoporosis, cáncer, anemia y diabetes.

Además, los alimentos que un anciano ingiere, deben tener una consistencia adecuada al estado de su dentición.

La nutricionista recomienda proveerles a los adultos mayores una dieta balanceada, según los cuatro grupos básicos: proteínas, carbohidratos, grasas y vitaminas y minerales.

A esto se le agrega una ingesta adecuada de líquidos, fibra, vitamina C, ácido fólico, tiamina (para mejorar el metabolismo) y hierro.

Si existen problemas con el sentido del gusto, la dieta debe proveer zinc y vitamina B12.


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