Más que un
plato de comida
En el comedor Mamá Margarita, los
adultos mayores reciben más que un plato
de comida caliente. Esta misión salesiana
sigue la visión de Juan Bosco y su madre,
Margarita, a través de la
enseñanza y el amor cristiano
- Karen
Azucena
- El Diario
de Hoy
En
el barrio San Miguelito, a una cuadra al sur de
la Iglesia Don Rúa, se divisa un amplio
local conocido como el comedor Mamá
Margarita.
El nombre proviene de la italiana Margarita
Occhiena, madre de Juan Bosco, el fundador de
los salesianos que dedicó su vida al
servicio de los pobres.
Ese trabajo se sigue extendiendo en El
Salvador. Cada día, llega al comedor un
centenar de adultos mayores, todos de escasos
recursos económicos, en busca de un plato
de comida caliente, un buen baño de agua
fría y, si el tiempo lo permite, un corte
de cabello, a manos de Angela de Guerrero,
administradora del comedor y amiga de todos.
Los requisitos que las personas deben cumplir
para tener acceso a estos servicios son: ser
mayores de 60 años, presentar un examen
de garganta (esputo) que descarte la presencia
de tuberculosis, dos fotografías,
disponibilidad para colaborar con la limpieza
del comedor y respeto hacia las
enseñanzas católicas.
Los ancianos obtienen gratuitamente el examen
médico en la Unidad de Salud de San
Miguelito. Guerrero afirma que si el examen sale
positivo, se les brinda un tratamiento y se les
ofrece comida, siempre y cuando los ancianos
utilicen sus propios platos y vasos e ingieran
sus alimentos afuera del local.
"Esto es para evitar cualquier contagio",
dice Guerrero.
Vienen de lejos
El comedor Mamá Margarita nunca
está vacío. Afuera, decenas de
personas esperan su ración diaria
mientras platican, animadas, con sus asiduos
compañeros.
Una vez los ancianos ingresan al comedor
&emdash;decorado con escenas de la Ultima Cena
de Jesús y sus discípulos&emdash;,
se les motiva a ayudar en las labores
culinarias. Por ejemplo, María del Carmen
Portillo Guevara, de 69 años, pela las
verduras cada día. Ella viaja desde el
Distrito Italia, Tonacatepeque, a pesar del alto
costo del pasaje de bus (7 colones).
Salvador Escalante Rubio, pintor de oficio,
frecuenta el comedor desde hace siete
años. Allí recibe su desayuno y su
almuerzo. Cada noche, el dormitorio
público Tutunichapa se transforma en su
hogar. Su historia, similar a la de tantos
otros, pasa desapercibida.
Alimentación geriátrica
La dieta de un adulto mayor tiene
características especiales.
Según la nutricionista Claudia
Morales, la alimentación debe ser
adecuada para controlar su peso y prevenir
enfermedades, como osteoporosis, cáncer,
anemia y diabetes.
Además, los alimentos que un anciano
ingiere, deben tener una consistencia adecuada
al estado de su dentición.
La nutricionista recomienda proveerles a los
adultos mayores una dieta balanceada,
según los cuatro grupos básicos:
proteínas, carbohidratos, grasas y
vitaminas y minerales.
A esto se le agrega una ingesta adecuada de
líquidos, fibra, vitamina C, ácido
fólico, tiamina (para mejorar el
metabolismo) y hierro.
Si existen problemas con el sentido del
gusto, la dieta debe proveer zinc y vitamina
B12.