Palabras
El mundo de
juguete
Carlos
Balaguer
Cualquiera, creo que yo, diría que el
mundo no es cosa de juego. Ni que la vida tiene
las leyes arbitrarias de hacerla a nuestro
capricho, como sucede cuando jugamos.
Pero los niños desde hace muchos
años -muchísimos- hacen, en sus
horas libres, de la vida el más
inolvidable juego. Para ello utilizan los
más insólitos medios expresivos de
una fantasía inverosímil.
El mercado de juguetes le suministra una
seria de artefactos, utilería y
muñecos de personalidad ilusoria y es,
precisamente, en esa etapa de la vida que todos
podemos hacer fácilmente un mundo aparte
o trasformar éste, que cuando adultos nos
es a veces difícil de conquistar.
Bajo el lema "En el soñado país
del juguete", en Museo de Juguetes de Nuremberg,
en forma conjunta a la industria alemana de
juguetes, exhibe exitosamente al año una
selección de juguetes históricos
desde el pelele más sencillo y primitivo,
hasta el astronauta o el juguete
eléctrico de más alto
tecnicismo.