Sabor a
desquite
La selección cubana de
béisbol se coronó campeona del
mundial de béisbol.
Agencia
EFE
Cuba se quitó la espina de su
derrota ante Estados Unidos en la final de los
Olímpicos de Sydney y logró su 23
copa mundial y la séptima consecutiva
ayer en Taiwán.
El
equipo cubano venció a Estados Unidos 5-3
en un partido que se mantuvo muy igualado hasta
el octavo inning, con un espléndido
partido de Odelin y Lazo que puso el punto final
a la victoria.
Los estadounidenses estuvieron a punto de
lograr un jonrón en el noveno inning,
pero los cubanos consiguieron impedirlo con gran
serenidad y rapidez.
El equipo caribeño se proclamó
campeón de la 34 Copa Mundial de
Béisbol, celebrada en Taiwán, con
sólo una derrota en el torneo ante
Japón que rectificó el
sábado durante las semifinales con una
clara victoria sobre los nipones.
La final ayer entre Cuba y Estados Unidos es
una réplica de la de los Olímpicos
de Sydney del año pasado, en la que
Estados Unidos venció por 4-0 al equipo
caribeño.
En esta ocasión, Estados Unidos
presentó un equipo completamente
diferente del de Sydney, pero en la
formación cubana se mantienen bastantes
jugadores del equipo olímpico.
El equipo estadounidense ha conquistado tres
copas mundiales desde 1974, mientras que los
cubanos llegaron a Taiwán con 22 copas
mundiales, seis de ellas consecutivas.
Taiwán arrebató el tercer
puesto al poderoso equipo japonés con una
clara victoria por 3-0, mientras que
Panamá se clasificó quinto tras
vencer al campeón asiático Corea
del Sur por 3-2.
Y Holanda logró el séptimo
puesto con una victoria por 7-3 sobre el equipo
caribeño de República
Dominicana.
El entrenador Cuba, Miguel Valdés de
Armas, expresó la gran alegría de
su equipo por esta victoria que supone el
séptimo campeonato mundial consecutivo
para los cubanos, y su 23 copa mundial