Toma la cruz y
sigue
En un segundo tiempo donde la
actuación del argentino Alejandro De la
Cruz fue fundamental, FAS derrotó a
Águila 3-1 y continúa dentro de la
pelea por una de las plazas a
semifinales.
Daniel
Herrera
Era
el clásico nacional, Agustín
Castillo se estrenaba en el banquillo santaneco,
Águila iba en busca de la
clasificación, FAS con una derrota se iba
despidiendo de las semifinales, todas fueron
situaciones suficientes para crearle el morbo al
encuentro.
Por esta razón, tanto FAS como
Águila se dividieron el dominio en el
terreno de juego con un período cada
quien, pero que aprovechó más el
cuadro tigrillo, tras una estupenda
actuación de Alejandro De la Cruz en la
segunda etapa.
Los primeros quince minutos del partido
fueron muy enredados, prevaleciendo la buena
marca de Águila sobre las figuras
santanecas, sumado al descontrol con que se
manejó FAS, sobre todo en el sector
izquierdo. Si bien FAS trató de abrir el
terreno de juego por los laterales, a la hora de
realizar las centralizaciones iban de forma
defectuosa.
En la medida que el tiempo
transcurría, el descontrol en el equipo
tigrillo se iba haciendo más evidente, lo
que fue bien aprovecahdo por los
migueleños. Águila se ha
caracerizado a lo argo del torneo por tener una
línea de contención muy
equilibrada, donde el trabajo de Erber Burgos,
Darío Larrosa y Alexander Amaya Del Cid
se vuelve funadamental en la medida que
contribuyen con el armado del juego
migueleño.
El buen primer tiempo de Eliseo Quintanilla
supuso mayores complicaciones para los
santanecos, ya que se les volvió
difícil contener el avance aguilucho por
el sector izquierdo. Fue precisamente de las
piernas del ex-fasista donde nació el gol
aguilucho. Quintanilla centró al segundo
palo para que llegara el brasileño
Rodinei Martins al cierre. Era el '35 y el
marcador hasta ese momento se justificaba.
¡Resurección!
Muy temprano y debido a que el marcador ya le
era adverso, Agustín 'la Chochera'
Castillo realizó su primer cambio. Jaime
Gómez llegó por Nerio para
fortalecer los ataques por el sector izquierdo
santaneco. Pero FAS siguió mostrando las
mismas deficinecias hasta la conclusión
de la primera etapa.
William Torres Alegría salió
más retrasado con la nueva idea del
entrenador peruano, pero en el primer tiempo no
logró tener mayor responsabilidad en la
creación tigrilla y fue absorvido por la
marca de los migueleños. El debutante
argentino, Ariel Giles, no había
justificado aún su contratación y
Alejandro De la Cruz sólo había
realizado pequeños chispazos.
En
la segunda etapa, la actitud de FAS fue
distinta, sabiendo que una derrota los
dejaría con un pie afuera de las
semifinales. Agustín Castillo no
tocó sus piezas, sino más bien el
ego de los santanecos. Un segundo tiempo que fue
dominado de principio a fin por FAS tvo su
primer fruto al '54. Ariel Giles llegó a
cobrar un tiro libre, tras una falta sobre su
compatriota De la Cruz, y demostró que
esto es uno de sus fuertes.
Desde este momento, FAS comenzó su
avalancha ofensiva y el error de Águila
fue aflojar la marca sobre William Torres
Alegría y Alejandro De La Cruz. El
argentino ya estaba siendo de las suyas por el
sector derecho de Águila. Saúl
Rivero sustituyó Roger Ventura por Daniel
Prediguer, retrasando a Kílmar
Jiménez para fortalecer ese corredor y
que el brasileño contribuyera con la
ofensiva.
Pero el deseo de FAS por buscar los tres
puntos ya era demasiado incisivo. Al '62, De la
Cruz centró para encontrar solo a William
Torres Alegría, quien conectó de
cabeza ante la mirada de los centrales
aguiluchos. La virtud de FAS no mermó y
continuó asediando el arco de Juan
José Gómez. Águilla tuvo un
par de oportunidades, pero falló a
última hora.
En cambio los santanecos supieron aprovechar
los errores en la zaga migueleña y
ampliaron el marcador. Roberto Hernández
le regaló un balón a Aejandro De
la Cruz, quine sólo se quitó la
marca de Kílmar Jiménez y
conectó de 'zurda' ante la vana salida de
Juan José Gómez, al '88. Una
victoria justa al trabajo de FAS en la segunda
etapa, que tuvo en las piernas de Alejandro De
la Cruz el seguir con la posibilidad de
clasificar.