Asado de
canguro
Los uruguayos están en Australia
listos para arrancar mañana el repechaje
por la última plaza del Mundial.
Agencia
EFE
La selección de fútbol de
Uruguay realizó su primer entrenamiento
en tierra australiana, tras un agotador viaje de
24 horas, mientras el plantel de jugadores se
adapta a la diferencia de 14 horas.
El
entrenador Víctor Púa
ordenó un movimiento de fútbol,
aunque sin mucho esfuerzo, pues los futbolistas
están en un período de
recuperación, previo al partido contra
Australia, Campeón de Oceanía, de
mañana, por la repesca de la
última plaza que falta definir, para la
fase final del Mundial 2002, de Japón y
Corea.
De acuerdo con lo observado en la
práctica, Púa tiene previsto
realizar sólo un cambio obligado, con
relación al equipo que empató el
miércoles pasado 1-1 con Argentina, en
Montevideo.
El delantero del Lecce italiano, Javier
Chevantón, será el sustituto del
lesionado Darío Silva, del Málaga
español, que sufrió la
luxación del hombro izquierdo en un
choque con el portero Germán Burgos,
cuando ambos fueron en busca de un balón
por alto.
De acuerdo con lo adelantado por fuentes de
la delegación, Uruguay empleará el
mismo sistema táctico con el que
jugó contra Argentina, cuando
consiguió el quinto puesto de la
clasificación sudamericana y
accedió a la repesca.
Variantes
Púa ordenará para el partido un
sistema con una línea de tres zagueros,
dos centrocampistas, dos volantes defensivos, un
enlace y dos delanteros.
En el equipo titular se alinearán 9
jugadores que pertenecen a equipos de
España e Italia, y uno de cada uno de los
dos más importantes de Uruguay, Alejandro
Lembo, del Nacional, y Darío
Rodríguez, del Peñarol.
Previo al ensayo en horario nocturno del
sábado en Australia, los integrantes de
la selección de Uruguay pasearon por
Melburne y visitaron el Acuarium de la
ciudad.
El preparador físico de Uruguay,
Esteban Gesto, y el médico Carlos
Voituret, ordenaron una especial
adaptación al horario australiano, con un
riguroso régimen de descanso y
actividades.
El equipo uruguayo llegó a Melburne el
viernes por la tarde, después de un vuelo
de 24 horas, 7 más de las previstas,
debido a que se perdió una de las
conexiones, en Auckland, Nueva Zelanda.
Apenas llegados, los jugadores pasearon por
la ciudad, para que pudiesen iniciar el descanso
más tarde , ya próxima la noche
australiana, como parte de la adaptación
al horario.
A media mañana del sábado se
despertaron y desayunaron para luego volver a
pasear por las cercanías del hotel donde
está instalado el cuartel de los
"celestes".
Tras el almuerzo, acudieron al Acuarium y
sorprendieron a los australianos con termos y
mates para tomar las infusiones de "yerba".
Si bien en Australia hay una importante
colonia de uruguayos, la misma está
concentrada mayoritariamente en Sydney.
Sin embargo, muchos uruguayos residentes en
el país y en Nueva Zelanda han comenzado
a llegar a Melburne para alentar a su
equipo.
Se espera que al partido acudan 95.000
personas al estadio de Melburne para asistir al
partido, de los cuales unos 10.000 serán
uruguayos o descendientes, residentes en
Australia o Nueva Zelanda.