Domingo 18 de noviembre 2001


Columna Enfoque Espiritual
Lágrimas por el fútbol
Pastor: Roberto Bustamante

E-mail: bustablu@yahoo.com.mx

En medio de una ceremonia pletórica de espectáculo y de emociones, el fútbol despidió a uno de sus más grandes estrellas. Diego Armando Maradona jugó su último partido y lo hizo en medio del delirio y pasión de sus millares de admiradores. Marcó dos goles y luego el llanto, el llanto personal de despedirse del deporte que tanto amó y le dio fama; pero no sólo lloraba el número 10, lloraba el fútbol al decir adiós a uno de sus más grandes exponentes: maravilloso en la cancha, polémico y contraversial en su vida.

El fútbol es el deporte más extendido del planeta por ser fantástico y saber despertar emociones increíbles, al punto de ver a jóvenes de todas las edades llorar ante el retiro de uno de sus más grandes jugadores.

No sólo el deporte provoca llanto, otros lo han hecho por causas más trascendentales y humanitarias. Durante 32 años Nelson Mandela lloró en las obscuras cárceles de South Africa, clamando por igualdad racial para su gente; Sor Teresa de Calcuta, regó con lágrimas los leprosarios de la India con su incansable labor de ayuda; los bomberos y policías de Nueva York lloraron a sus compañeros héroes muertos en el más terrible atentado de la historia.

El llanto de Jesús

Uno de los llantos más impresionantes de la historia le aconteció ni más ni menos que al Salvador del Mundo, Jesucristo, por lo menos en dos ocasiones. Su llanto estremeció a los cielos. La primera ocasión fue cuando su amigo del alma Lázaro murió y dice la Escritura que al saber la noticia y que hacía tres días que Lázaro había fallecido, El se estremeció en lo más profundo de su ser y lloró. (Juan capítulo 11)

La otra ocasión fue cuando contempló por última vez la ciudad que tanto amaba; La ciudad de Jerusalén y al verla exclamó: "Jerusalén, Jerusalén, que matas a tus profetas, cuantas veces quise protegerte como la gallina protege a sus polluelos pero no quisiste". Jesús llora porque sabía que en aquella ciudad eterna El sería sacrificado, pero que también sobre ella vendrían días difíciles en que sería arrasada y que nunca más habría paz.

El fútbol llora por sus ídolos, pues es una gran pasión humana. Sin embargo, traspasar el llanto del cielo tiene repercusiones eternas; Jesús dijo acerca de lo temporal: "De que le sirve al hombre si gana toda la gloria del mundo pero pierde su alma". (Marcos capítulo 8).

"LA FAMILIA DE JESUS"

Centro Comercial Loma Linda, calle Loma Linda, local 33-D


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