Columna
Enfoque Espiritual
Lágrimas por el
fútbol
Pastor:
Roberto Bustamante
E-mail:
bustablu@yahoo.com.mx
En medio de una ceremonia pletórica de
espectáculo y de emociones, el
fútbol despidió a uno de sus
más grandes estrellas. Diego Armando
Maradona jugó su último partido y
lo hizo en medio del delirio y pasión de
sus millares de admiradores. Marcó dos
goles y luego el llanto, el llanto personal de
despedirse del deporte que tanto amó y le
dio fama; pero no sólo lloraba el
número 10, lloraba el fútbol al
decir adiós a uno de sus más
grandes exponentes: maravilloso en la cancha,
polémico y contraversial en su vida.
El fútbol es el deporte más
extendido del planeta por ser fantástico
y saber despertar emociones increíbles,
al punto de ver a jóvenes de todas las
edades llorar ante el retiro de uno de sus
más grandes jugadores.
No sólo el deporte provoca llanto,
otros lo han hecho por causas más
trascendentales y humanitarias. Durante 32
años Nelson Mandela lloró en las
obscuras cárceles de South Africa,
clamando por igualdad racial para su gente; Sor
Teresa de Calcuta, regó con
lágrimas los leprosarios de la India con
su incansable labor de ayuda; los bomberos y
policías de Nueva York lloraron a sus
compañeros héroes muertos en el
más terrible atentado de la historia.
El llanto de Jesús
Uno de los llantos más impresionantes
de la historia le aconteció ni más
ni menos que al Salvador del Mundo, Jesucristo,
por lo menos en dos ocasiones. Su llanto
estremeció a los cielos. La primera
ocasión fue cuando su amigo del alma
Lázaro murió y dice la Escritura
que al saber la noticia y que hacía tres
días que Lázaro había
fallecido, El se estremeció en lo
más profundo de su ser y lloró.
(Juan capítulo 11)
La otra ocasión fue cuando
contempló por última vez la ciudad
que tanto amaba; La ciudad de Jerusalén y
al verla exclamó: "Jerusalén,
Jerusalén, que matas a tus profetas,
cuantas veces quise protegerte como la gallina
protege a sus polluelos pero no quisiste".
Jesús llora porque sabía que en
aquella ciudad eterna El sería
sacrificado, pero que también sobre ella
vendrían días difíciles en
que sería arrasada y que nunca más
habría paz.
El fútbol llora por sus ídolos,
pues es una gran pasión humana. Sin
embargo, traspasar el llanto del cielo tiene
repercusiones eternas; Jesús dijo acerca
de lo temporal: "De que le sirve al hombre si
gana toda la gloria del mundo pero pierde su
alma". (Marcos capítulo 8).
"LA FAMILIA DE JESUS"
Centro Comercial Loma Linda, calle Loma
Linda, local 33-D