Viernes 16 de noviembre 2001



Los terremotos afectaron la mitad de los centros
Finaliza un irregular año escolar

Las escuelas públicas e institutos cierran un año escolar, desde un primer momento condicionado por las vicisitudes de los terremotos de enero y febrero

Susana Joma
El Diario de Hoy

No están lejos esos días de enero y febrero cuando miles de niños y maestros se estremecieron y casi la mitad de las escuelas del país sucumbió al movimiento de la tierra.

En el día en que un millón y medio de estudiantes de educación Parvularia, Básica y Media abandonan las aulas, los directores y las autoridades de Educación vuelven la vista atrás y concluyen que fue un año sumamente difícil para los actores de la educación.

Los severos daños en una infraestructura escolar, en muchas comunidades, lograda después de años de esfuerzo, llevó consigo una serie de problemas en cascada: la pérdida de horas de clase, una significativa deserción en todos los niveles educativos y la búsqueda de soluciones alternativas.

"Este año se nos fueron 24 niños porque las familias emigraron. La deserción fue mayor que el año pasado, pero pienso que el próximo año vamos a estar mejor en cobertura", afirma Getty de Hernández, directora la escuela Agustín Linares.

Golpe a la calidad

Su colega, José Raúl Orellana, de la escuela Jorge Lardé, afirma sin rodeos que la enseñanza también sufrió un fuerte revés en términos de calidad. A pesar de que se comprimieron los contenidos y de que se trató de recuperar clases durante muchos sábados, incluso en vacaciones, no se logró cubrir muchos temas que el alumno tuvo que haber visto.

Las bajas calificaciones fueron muy frecuentes en los dos primeros períodos, debido a la alteración del estado emocional de los niños.

Muchos proyectos que el Ministerio de Educación tenía previsto realizar este año encaminados a la mejora de la calidad de enseñanza, entre ellos algunos destinados a proveer tecnología, construir o ampliar escuelas que desde años la habían demandado, quedaron truncados. Los recursos se reasignaron en la rehabilitación y construcción de las instituciones que quedaron dañadas.

Orellana señala que enfrentó problemas para desarrollar proyectos propios, como la capacitación de maestros a lo largo del año.

A pesar de todo, los directores y la misma ministra de Educación, Evelyn Jacir de Lovo, se mostraron satisfechos. Si el año no fue académicamente bueno, los maestros, padres y niños hicieron el mayor esfuerzo.

Le apuesta está hecha. En el 2002, a través del Programa Escuela 10, se dará un paso hacia la calidad del sistema educativo público. Mientras tanto, se exhorta a los escolares que en vacaciones descansen y aprovechen el tiempo.

Educación privada también fue golpeada

El sector educativo privado enfrentó serios contratiempos. Los daños en infraestructura obligaron a realizar fuertes inversiones.

-Hay instituciones que todavía no han concluido la construcción de sus instalaciones. Los padres asumen una parte del coste las reparaciones.

-Por la naturaleza del servicio, las administraciones de los colegios prácticamente se vieron obligadas a reactivar las clases de forma inmediata.

- Algunas instituciones privadas, que por años atendieron a población de la clase media baja, y que ya tenían problemas económicos, no superaron el golpe.


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