Premio a una tarea
incansable
La Asociación del Patrimonio
Cultural de Santa Ana recibió ayer el
Premio Nacional de Cultura, cuya ceremonia se
trasladó hacia ese departamento
- Liz
Aguirre
- El Diario
de Hoy
El
Teatro de Santa Ana, restaurado en un buen
porcentaje, recibió ayer a los directivos
de Apaculsa no para continuar trabajando, sino
para ser la sede de la entrega del Premio
Nacional de Cultura 2001. Este año, el
jurado decidió reconocer la labor de esta
asociación por su tarea de rescate
realizada en este inmueble de amplio valor
histórico y cultural.
El premio es entregado a aquellas personas
naturales o jurídicas cuya trayectoria de
trabajo sea relevante en pro del rescate,
conservación y valoración del
Patrimonio Arquitectónico
Construído en El Salvador.
Ese es el caso de Apaculsa, que fue fundada
hace quince años por un grupo de
ciudadanos interesados en el trabajo de rescate
del teatro.
Desde el principio, la asociación
buscó trabajar en coordinación con
las instituciones de gobierno encargadas de
fortalecer la cultura, tal es el caso del
viceministerio de Cultura en los 80 y ahora
Concultura.
De ahí en adelante, la tarea de
restaurar el teatro fue incansable y continua,
sobre todo enfocada en devolverle al teatro el
valor cultural que tiene y realizar ahí
diferentes actividades.
El Premio Nacional de Cultura fue entregado
por el Presidente de la República,
Francisco Flores, quien en su discurso
destacó la labor realizada por Concultura
en diez años de existencia. "Yo quisiera
que más salvadoreños nos
ubicáramos en el sitio de honor que hoy
ocupan nuestros homenajeados", afirmó el
presidente.
Agregó que Apaculsa ha demostrado con
resultados concretos, que la cultura se
fortalece con empeño, entusiasmo y
responsabilidad.
Por su parte, Gustavo Herodier, presidente de
Concultura, explicó que en la
convocatoria del Premio Nacional de Cultura se
recibieron 51 propuestas, para que luego del
análisis del jurado, por unanimidad
decidieran otorgar el premio a Apaculsa.
A la ceremonia asistieron algunos de los ya
ganadores de este galardón, que se viene
entregando desde 1976.
La
restauración
Apaculsa y Concultura formaron equipo para
seguir con el proyecto de restauración
del Teatro de Santa Ana. "Con
satisfacción, podemos decir que se han
invertido, sólo en fondos aportados por
los contribuyentes, a través del estado,
la cantidad de 6 millones 150 mil colones", dijo
en su discurso el presidente de Apaculsa,
Ramón Franco. Este dinero incluye
también la restauración del Centro
de Artes de Occidente.
El edificio estaba deteriorado, desgastado y
casi en abandono. "Cuando lo convirtieron en
cine quedó prácticamente en manos
de administradores que no valoraban lo que
tenían. Después, aquí
hacían fiestas de los mercados, maratones
y hasta un circo hubo adentro, en la gran sala",
explica el arquitecto Julio Aragón,
coordinador del proyecto de restauración.
En 1979 se inició una intervención
al teatro, pero fue suspendida por falta de
fondos.
Los trabajos en el Teatro de Santa Ana
comenzaron en 1987, enfocados en obras de
carpintería y albañilería.
Quienes trabajaban en el proyecto recibieron
asesoría en Guatemala, y entones
decidieron restaurar la fachada principal.
Urgía restaurar los techos, las ventanas
y áreas en el interior como el escenario.
Hace seis años aproximadamente,
Concultura aporta subsidios a Apaculsa para la
restauración. Con estos subsidios se
aceleraron los trabajos y entonces repararon el
sistema eléctrico, el escenario, sillas
originales, etc.
El Teatro de Santa Ana está restaurado
en un 75%, según el arquitecto
Aragón. Mientras, en tareas de
restauración de inmuebles del teatro se
ha recuperado la ornamentación, pinturas
sobre lienzo y los murales. "Se ha trabajado
procesos según la pintura los necesite",
dice Bety Gómez, restauradora del
teatro.
La misión de Apaculsa continúa
y ahora emprende un nuevo proyecto: el Centro de
Artes de Occidente.