Durante
la temporada navideña
Piden vigilancia en
las pasarelas capitalinas
Los delincuentes aprovechan la falta de
seguridad y la aglomeración de
comerciantes para sus fechorías.
Guadalupe
Hernández
El Diario de Hoy
Las
principales pasarelas de la capital son ocupadas
como minimercados por vendedores de
misceláneas y por personas que se dedican
a pedir dinero a los peatones.
El mercadito al aire libre facilita,
además, el operar de vándalos que
aprovechan la falta de seguridad para cometer
sus fechorías.
En la pasarela de la terminal de Oriente son
comunes los relatos de personas que asaltadas en
medio de la confusión.
La falta de seguridad en las pasarelas es el
pretexto perfecto para que muchos ciudadanos se
nieguen a usarlas.
Otra de las estructuras que se mantiene
abarrotada de ventas y personas que piden "un
colón" es la de Soyapango.
Esta es patrocinada por el supermercado Hiper
Paiz, el cual le da un buen mantenimiento, pero
no le compete el desalojo de los vendedores que
la ocupan.
Algunos usuarios manifestaron que
anteriormente había seguridad, pero que
ahora sólo llegan por momentos.
"Ahora se ha convertido en un mercado y no se
puede ni caminar, pero se puso peor desde que le
pusieron techo", dijo una vecina de la colonia
Las Margaritas, que la utiliza con
frecuencia.
Ana Gloria González, subgerente de
sala de ventas del Hiper Paiz, explicó
que mantienen coordinación con el Cuerpo
de Agentes Metropolitanos de Soyapango para que
brinde seguridad. Aunque ésta no es
permanente, sino por horarios.
"En la temporada de Navidad vamos a solicitar
que se refuerce o sea permanente",
indicó.
Patrullajes
Ayer se constató que los agentes del
CAM llegaron sorpresivamente. En ese momento,
los vendedores fueron obligados a despejar el
paso.
"Pero cuando ellos se van regresamos, porque
nosotros tenemos necesidad de vender", dijo un
comerciante de discos y cassetes.
Camila Orellana, una vendedora de
misceláneas, asegura que lleva seis meses
de vender en el lugar y nunca ha sido testigo de
algún hecho vandálico.
Pese a que nadie reportó robos en
dicha pasarela, los usuarios piden más
seguridad, en especial, por la noche.
Daños
Bajo la pasarela había una malla que
impedía el paso peatonal sobre el Bulevar
del Ejército, ya que es una arteria de
tráfico rápido.
Pero la falta de seguridad fue aprovechada
por vándalos que hicieron un hueco, por
el que muchas personas se atreven a pasar, sin
tomar en cuenta el peligro al que se exponen.