Martes 13 de noviembre 2001



Alianza del Norte entra en Kabul; Talibán se retira sin pelear

KABUL, Afganistán (AP). Coronando una serie de resonantes victorias, los combatientes de la opositora Alianza del Norte entraron el martes en Kabul después que las tropas del régimen del Talibán se retiraron amparadas por la oscuridad y sin pelear.

Soldados de la Alianza del Norte, fuertemente armados, patrullaban la ciudad en busca de soldados talibanes y sus aliados árabes, paquistaníes y chechenios del movimiento al-Qaida de Osama bin Laden, sospechoso principal de los ataques terroristas a Estados Unidos hace dos meses. Por lo menos cinco paquistaníes y dos árabes murieron.

El presidente estadounidense George W. Bush había instado a la oposición a no entrar en Kabul hasta que se formara un nuevo gobierno ampliamente representativo para reemplazar al Talibán. Pero los jefes de la alianza dijeron que la inesperada evacuación talibana les obligó a entrar en la ciudad para mantener el orden público.

Al despuntar el alba sobre la cadena montañosa del Hindu Kush, los residentes de Kabul gritaban de alegría, hacían sonar las bocinas de los automóviles y los timbres de sus bicicletas. Los hombres se afeitaban las barbas --que el Talibán les obligaba a tener-- y volvía a escucharse música que la milicia islámica intransigente les había prohibido.

También había indicios de que el Talibán abandonaba otros centros urbanos, posiblemente para replegarse a las remotas montañas del sur a fin de librar guerra de guerrillas.

En Kandahar, el bastión del Talibán y foco del movimiento, un residente al que se pudo contactar por teléfono dijo que muchas figuras del Talibán parecían haber salido de la ciudad, con la excepción de los policías uniformados.

En Chaman, cerca de la frontera con Pakistán, un funcionario talibano, Mullah Najibullah, dijo que unos 200 ex guerrilleros se habían amotinado contra el Talibán en Kandahar y que se libraban intensos combates cerca del aeropuerto, en un suburbio de esa ciudad.

No se pudo confirmar la versión por otras fuentes. Kandahar está a 500 kilómetros al sudoeste de Kabul.

Asimismo, los guardias del Talibán abandonaron el martes el puesto fronterizo de Torkham en la misma frontera paquistaní. Un grupo de ancianos afganos locales trataba de determinar quién se haría cargo del puesto, cerca de la ciudad paquistaní de Peshawar.

Fuentes con las que se tomó contacto telefónico en la ciudad afgana de Jalalabad dijeron que al parecer el Talibán se preparaba a abandonarla. Todas las fuentes hablaron con la condición de que no se las identificara.

En Kabul, bandas de soldados opositores se movilizaban por la ciudad en taxis, camiones y automóviles para perseguir a los árabes, paquistaníes, chechenios y otros que vinieron a Afganistán a ayudar al régimen talibano.

Cinco paquistaníes murieron en un tiroteo el martes por la mañana, dijeron testigos. Sus cuerpos yacían en una plaza pública horas después. Las tropas de la alianza levantaron vallados en las calles donde habían estado viviendo árabes y otros asociados con al-Qaida.

En vista de las preocupaciones internacionales sobre su comportamiento, la alianza movilizaba 3.000 efectivos de seguridad para mantener el orden en Kabul. El ministro del interior de la oposición, Yunis Qanoni, dijo que el grueso de las fuerzas opositoras se mantendrán fuera de la ciudad, y que los que habían entrado en Kabul el martes por la mañana eran ''renegados''.

Las fuerzas del Talibán, que tomaron control de Kabul en 1996, se dirigían al parecer hacia la ciudad de Maidan Shahr, a unos 40 kilómetros al sur de Kabul. Al igual que en el norte, el Talibán aparentemente decidió ceder el territorio en vez de luchar.


Talibán se lleva consigo a extranjeros presos

KABUL, Afganistán (AP). Las fuerzas talibanas huyeron de Kabul llevándose consigo a ocho trabajadores extranjeros de ayuda humanitaria a quienes habían detenido por acusaciones de predicar el cristianismo.

En algún momento después de las 6:30 de la tarde del lunes, los presos fueron sacados de la prisión y subidos en una camioneta azul de carga, la cual se dirigió al sur.

''Ellos estaban muy contentos, porque pensaron que serían liberados'', dijo Abdul Raouf, uno de los guardias en el centro de detención. Otro celador dijo más temprano que los presos partieron a la medianoche.

Varias columnas de soldados del Talibán huyeron de Kabul la noche anterior, luego que la opositora Alianza del Norte irrumpió en el límite de la capital.

''Esto es un auténtico lío'', dijo John Mercer, padre de la trabajadora más joven detenida por el Talibán, la estadounidense Heather, de 24 años. Consultado por teléfono en Pakistán, Mercer dijo que él trataba de obtener información sobre su hija en la embajada del Talibán.

La prisión en Kabul es sucia y húmeda. El baño es un hoyo en la tierra, cubierto por varios trozos raídos de estopa.

En el centro de detención, parecía que los trabajadores habían partido a toda prisa. Las maletas estaban aún en las camas, dentro de un cuarto hecho de bloques de hormigón que hacía las veces de dormitorio para las seis mujeres: Mercer y Dayna Curry, de Estados Unidos; Margrit Stebnar, Kati Jelinek y Silke Duerrkopf, de Alemania, y Diana Thomas, de Australia.

En un hangar, dos calcetines puestos a secar colgaban todavía.

Sólo había cuatro camas en el cuarto, así como colchones en el piso contra la pared. Las sábanas estaban raídas y había también una cobija rosada, llena de remiendos.

Los dos hombres detenidos, el alemán George Taubmann y el australiano Peter Bunch, estuvieron presos en otra habitación.

En un ropero de metal en el dormitorio de las mujeres había champú, algunas manzanas, crema facial, una bolsa pequeña con medicamentos, jabón, algunos artículos personales y un cepillo para el cabello. Cerca estaban varios textos de idiomas titulados: Aprenda a Hablar Pashtún Afgano.

Luego de los ataques del 11 de septiembre en Estados Unidos, los trabajadores asistenciales fueron trasladados de un centro correccional para menores a la prisión.


Alianza del Norte pide presencia de la ONU en Kabul

KABUL, Afganistán (AP). El ministro del exterior de la opositora Alianza del Norte declaró el martes que había invitado a las Naciones Unidas a enviar equipos a Kabul para ayudar a formar un nuevo gobierno.

''Hemos invitado a las Naciones Unidas a enviar equipos a Kabul a fin de ayudarnos con el proceso de paz'', dijo el ministro, Abdula, que usa un solo nombre.

Hablaba en conferencia de prensa en la capital, horas después de que sus hombres tomaran la ciudad.

En alusión a los pedidos de Estados Unidos de que la alianza se abstenga de entrar a Kabul, Abdula dijo que sus tropas planeaban parar a las puertas de la ciudad pero se vieron obligadas a entrar porque algunos agitadores estaban provocando el caos.

''No teníamos otra alternativa que enviar nuestras fuerzas de seguridad a Kabul'', declaró.


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