Disminuye el turismo
en El Salvador
Mientras los empresarios hoteleros
confirman una reducción en sus ingresos,
similar a la experiencia de TACA, la
aerolínea también cifra sus
esperanzas en la temporada alta. Sin embargo
descartó cerrar el año con los
resultados del año pasado
- El Diario
de Hoy
Dos
meses después de los atentados
terroristas a Nueva York y el Pentágono,
las aerolíneas y la cadena hotelera que
opera en El Salvador, confirman que sus finanzas
se han visto afectadas a raíz de que las
operaciones dejaron de ser normales.
De las aerolíneas consultadas,
sólo la empresa Transportes Aéreos
Centroamericanos (Taca), explicó que con
el inicio de la denominada temporada alta (entre
noviembre y diciembre) se está
experimentando una leve recuperación en
el tráfico de pasajeros. En tanto, los
hoteles sostienen que si bien El Salvador no se
considera punto de destino turístico, los
ingresos se contrajeron en más de 300 mil
dólares.
"Los clientes de los hoteles dejaron de
llegar ante la incertidumbre que generaron los
ataques y el inicio de la guerra en
Afganistán, consideró el
vicepresidente de la Asociación de
Hoteles de El Salvador (AHES), Jorge Castillo.
La información de la AHES,
señala que el mayor impacto lo
experimentaron los hoteles fuera de San
Salvador, en un 40%, mientras los hoteles
ubicados en San Salvador registraron reducciones
mínimas que no sobrepasan el 5% respecto
de sus operaciones normales.
Respecto al funcionamiento de Taca, Claudia
Arenas, directora de Comunicaciones del grupo,
enfatizó que la venta de boletos "se ha
empezado a recuperar, pero no se encuentra en
los niveles normales. La leve
recuperación sigue demandando mayores
esfuerzos para alcanzar los porcentajes de
ocupación más saludables en los
aviones", apuntó.
Confianza del viajero
Apoyada en la estrategia de mercado y la
mejoría de los índices de
seguridad, Arenas explicó que poco a
poco, los potenciales viajeros están
recuperando la confianza de viajar.
"En términos generales, todas las
rutas hacia el Norte de América han
comenzado a reaccionar, especialmente las rutas
que tienen como destino o salida, la costa Oeste
de EE.UU. como Los Angeles, que es la mejor que
ha reaccionado", ilustró Arenas.
Sin embargo, Taca, que también opera
vuelos hacia el Sur de América, ha
experimentado otras circunstancias en sus
pasajeros. "El miedo a viajar no se ha
experimentado en las rutas hacia el Sur pero
ocurre que ahora no es temporada alta",
comentó la portavoz del Grupo Taca, tras
añadir que posterior a los atentados esas
rutas no sufrieron mayores modificaciones
respecto a la demanda.
"En general, el sistema aéreo
resultó afectado pero los vuelos
intrarregionales y hacia México tienen un
desarrollo bastante normal", recalcó la
ejecutiva.
Esa decisión personal de los
pasajeros, que para las empresas se traduce por
el momento en una lenta recuperación,
también significa para Taca la esperanza
de mejorar los resultados.
No obstante, para impulsar el deseo de viajar
en los pasajeros, Taca dice estar impulsando,
con el apoyo de las agencias de viaje,
"agresivas estrategias de mercado".
Entre esas iniciativas se cita el desarrollo
de programa electrónicos, promociones de
millaje por compra de boletos, reducción
del costo del pasaje, diseño de paquetes
especiales, permiso de equipaje adicional, entre
otras ofertas.
Representantes de algunos hoteles comentaron
que no han registrado sensibles impactos
económicos.
El gerente del Hotel Bahía del Sol,
Héctor Castro, dijo que la
utilización de la infraestructura se ha
incrementado y descartó alguna
pérdida porque la mayoría de los
clientes son salvadoreños (socios por
membresía).
Lo contrario ha ocurrido en el hotel Holiday
Inn. Manuel Samayoa, que funge como gerente,
comentó que se ha reducido la
ocupación en un 15%, especialmente de
visitantes estadounidenses, que en tiempo normal
lo frecuentan en un 25%. De ese total, el 90%
son hombres de negocios.