Días
difíciles para la maquila
El índice de la variación
mensual de las exportaciones de maquila a EE.UU.
cayó de 18.1%, que registró en
septiembre del 2000, a -0.2%, el mes pasado. El
sector sólo creció 4.7%
- Guadalupe
Trigueros
- El Diario
de Hoy
El
año 2001 ha sido difícil y nada
bonancible para la industria de la
confección, debido a la crisis
económica en Estados Unidos, el principal
destino de las exportaciones del sector. Dos
meses después de los ataques terroristas
en ese país, los pedidos de ropa
menguaron y, al parecer, el crecimiento anual
del rubro no llegará ni al 2%, estiman
los protagonistas del mismo.
Las exportaciones de ropa son las mayores
generadoras de divisas para El Salvador,
después de las remesas. El impacto
ocasionado en la economía estadounidense,
por los ataques en Nueva York y Washington, el
11 de septiembre pasado, terminó de
hundir a los confeccionistas locales y a los de
la región.
La confianza del consumidor estadounidense
(el principal motor de la economía de ese
país) cayó en octubre al nivel
más bajo en 7 años, al pasar de
97.0 en septiembre a 85.5 en octubre, cifra a la
que no se llegaba desde febrero de 1994,
según los últimos reportes de
Conference Board.
La pérdida de confianza de los
consumidores afecta el gasto, uno de los pocos
signos de fortaleza que aún arroja la
economía de Estados Unidos, que
según la mayoría de los analistas,
ya se encuentra o está muy cercana a una
recesión.
Dicho comportamiento ha obligado a los
importadores mayoristas y a los grandes
almacenes que venden ropa a disminuir sus
pedidos en El Salvador.
En septiembre pasado, la actividad en la
maquila salvadoreña disminuyó
tanto que se desplomó a -0.2%, con
relación al 18.1% que tuvo en el mismo
mes, pero del año pasado, según
las cifras del Banco Central de Reserva
(BCR).
La cifra negativa refleja la
depresión de los consumidores en Estados
Unidos después de los ataques terroristas
y los bombardeos en Afganistán.
Los expertos de la Fundación de Apoyo
a la Exportación Textil y de la
Confección (Fundatex) no prevén
que al terminar el año el sector
demuestre mejoras.
En el 2000, los crecimientos mensuales del
sector oscilaban entre el 20% y el 25%. Ahora,
en el año en curso, las cifras ni
siquiera han alcanzado el 10%, porque han
fluctuado desde el patético -1.9% de
enero hasta el 4.7% de septiembre,
reportó Fundatex, con base en los datos
del BCR.
Las fábricas transnacionales con
plantas en el país y los nacionales de
tamaño importante comenzaron a disminuir
la producción conforme bajaron los
pedidos de sus clientes en Estados Unidos.
Fuentes empresariales del sector confirmaron
la semana pasada que las 15 firmas coreanas que
confeccionan en el país debieron
suspender parte de la producción y un
considerable número de trabajadores de
sus plantas.
La medida afectó a los confeccionistas
locales de mediano tamaño, que son
subcontratados por las transnacionales.
El mes pasado, Bimar, Ninos, Maquisal e
Indusco cerraron y suspendieron a más de
700 obreras y obreros. Algunas, como Ninos,
esperan recibir nuevas órdenes de
confección desde Estados Unidos, para
reiniciar actividades. Las otras no lo
harán más, pero las fuentes no
especificaron cuáles.
En El Salvador hay 250 fábricas
confeccionistas y unas 12 textileras. Hasta el 4
de septiembre, las maquilas habían
despedido a 7,000 obreras, debido a la baja en
los pedidos estadounidenses, según
informaciones de la Asociación
Salvadoreña de la Industria de la
Confección (ASIC).
La cifra fue rebatida por el Ministerio de
Economía, el 5 de septiembre, al asegurar
que hasta esa fecha se crearon 6,500 empleos en
las zonas francas y en los depósitos de
perfeccionamiento activo.
Empresarios del sector, que pidieron el
anonimato, confirmaron que la cifra de
desempleos ha superado los 7,000 de hace un mes,
porque los clientes del sector en Estados Unidos
han bajado sus compras.