Terror golpeó
la economía salvadoreña
La aventura terrorista de Osama bin Laden,
aunque ocurrida a miles de kilómetros,
afectó la economía
salvadoreña, inmersa, desde antes, en un
proceso recesivo casi mundial
- El Diario
de Hoy
Baja
en la ocupación hotelera, dificultades en
la principal línea aérea nacional
y centroamericana, efectos en las exportaciones,
impacto en el desempleo y afección en las
remesas familiares, uno de los principales
ingresos de la economía nacional, son la
herencia que, dos meses después,
contabiliza, El Salvador, de los atentados
terroristas sucedidos en los Estados Unidos.
Aunque ocurridos a miles de kilómetros
de aquí, la violencia generada por los
fanáticos islámicos comienza a
afectar con fuerza al país, en medio del
desconcierto de algunos empresarios
nacionales.
Uno de los efectos más preocupantes de
la obra de Osama Bin Laden es que las remesas
familiares, que proporcionan los ingresos
más importantes del país para
atenuar las necesidades de dólares,
experimentaron cambios sensibles, al menos en
septiembre.
De acuerdo con los números del Banco
Central de Reserva, esos envíos
crecieron sólo el 2.8 por ciento en
septiembre, en comparación del mismo
período del año anterior.
Se cree que el lento crecimiento obedece a
las dificultades que afrontaron los
salvadoreños en septiembre para enviar
sus aportes a las familias.
Las proyecciones del BCR es que el
país recibirá, este año,
¢1,900 millones en remesas. Hasta la semana
pasada se contabilizaban $1.397 millones aunque,
si el crecimiento no es el esperado, los
funcionarios tendrán que ajustar sus
cuentas.
Otros impactos
Otra actividad impactada por los atentados
terroristas son las operaciones de TACA, la
más importante línea aérea
de Centroamérica.
Sin duda, como se comenta en esa empresa, los
pasajeros todavía tienen miedo a volar,
después de dos meses de ocurridos los
atentados. La compañía
debió realizar algunos ajustes en sus
operaciones y manejos financieros ante la baja
de la compra de tiquetes, aunque ahora se dice
que la venta de boletos comienza a
recuperarse.
Los principales personeros de esa firma
esperan que en noviembre y diciembre, la
situación se normalice con la llegada y
salida de pasajeros hacia sus destinos.
De acuerdo con cifras oficiales, la entrada y
salida de personas de El Salvador se ha reducido
en un 35 por ciento. Costa Rica, Guatemala,
Honduras y Nicaragua también muestran
reducciones importantes.
Los efectos de los actos de Bin Laden
también llegan a otros sectores de la
economía nacional. Dos meses
después de los ataques, los pedidos de
ropa de los Estados Unidos menguaron, y el
crecimiento anual esperado para la industria de
la confección no llegará ni al 2
por ciento, según se calcula.
En septiembre pasado, la actividad de la
maquila salvadoreña disminuyó
tanto que se desplomó al -0.2 por ciento,
con relación al 18.1 por ciento que tuvo
en el mismo mes del año pasado,
según el BCR.