Multas
en fin de semana
El Alcotest
visitó a Los Próceres
El antidoping del fin de semana
dejó a más de un centenar de
conductores con multas de 500 colones por
conducir bajo los efectos del alcohol
- Margarita
I. Funes
- El Diario
de Hoy
El
viento irreverente de toda la semana pasada no
detuvo a los que acostumbran ir de fiesta los
sábados.Ya cerca de la medianoche, el
recorrido que hicimos inició en el
bulevar Los Héroes, que permanecía
quieto y en el que solo dos gasolineras
parecían estar vivas de mariachis, risas
y bebidas.
La mayoría de calles estaba
vacía. Alguno que otro transeúnte
en busca de transporte soprendía lo
monótono del paisaje de San Salvador de
noche. Antiguo Cuscatlán ofrecía
como siempre sus deliciosas pupusas y chocolates
humeantes a los clientes y las luces neón
de la torre Cuscatlán no alcanzaban a
camuflagear los conos con sus líneas
fluorescentes. Los automovilistas debían
detenerse ante la señal de los agentes.
Era noche de antidoping.
Excusas ...
Diferente a ocasiones anteriores, esta vez la
unidad Antidoping del Viceministerio de
Transporte (VMT) dirigido por Ninette
Echeverría se fue del Bulevar Los
Héroes y sorprendió a muchos en el
bulevar de Los Próceres.
A los escogidos se les detenía para
que los paramédicos les midieran su nivel
de alcohol. Y a ellos mismos les preguntamos si
estaban de acuerdo con el operativo. Ante la
pregunta, se dividían los bandos.
Aquellos a quienes el resultado de alcohol
les daba negativo soplaban, decían que
sí, "que está bueno que hagan esto
los señores agentes, que para eso uno
paga impuestos". También preguntaban por
la foto para el Diario, sonreían y
reanudaban la marcha.
Un poco más cerca de la acera
había otra línea de
vehículos...
"Y ese muchacho, qué hace con esa
cámara; mire, si no vamos bolos, no nos
tome esa foto, quítese de aquí";
"Señor agente, yo soy una estudiante
universitaria de 23 años y usted me
está poniendo una esquela de 500
colones... usted se está aprovechando de
mí porque soy una mujer"; "Fíjese
que yo había ido con mi esposa y mi
niña de tres meses a comer, me
tomé cuatro cervezas y usted me dice que
tengo 150 grados de alcohol... ¿Me lo puede
hacer otra vez, por favor?"; "Mire, si el
hombre, mi esposo, ni siquiera toma. Yo le he
rogado que vayamos a esa fiesta de 15
años y hoy resulta que como que fuera
bolo lo paran allí. A (el diputado)
Merino vayan a traer y pónganle a soplar
ese volado"; "Mire, a mí pongame la
esquela que quiera, pero jamás,
jamás, me oye, le voy a dar una muestra
de orina. ¡Eso es inconstitucional,
señor!"... y las excusas se
podían sumar por decenas.
30%
menos
De acuerdo a la jefa de la Unidad, Ninette
Echeverría, desde que entró en
vigencia la Ordenanza Municipal que regía
el consumo de bebidas alcohólicas,el
número de personas que conducen ebrias
empezó a disminuir de tal forma que hoy
están registrando un 30por ciento
menos.
Sin embargo, los reclamos de los conductores
sí se han mantenido constante.
El viernes por la noche, en el operativo de
los alrededores del redondel Orden de Malta, un
conductor en estado de ebriedad intentó
atropellar a los agentes y personal del VMT que
realizaban el antidoping.
Multas
Al dar positivo con más de 100 grados
de alcohol
- -500 colones de multa.
- -Remisión de documentos de
tránsito.
- -Remisión de vehículo a la
División de Tránsito
Terrestre.
- -Pago de grúa entre 250 y 350
colones
- -Suspensión de licencia por tres
meses
Dos copitas de a 500 colones
A pesar de que las noches de antidoping cada
vez sorprenden menos a los automovilistas, el
Alcotest todavía no deja de sorprender,
incluso muchos acusaron al aparato de ser
"arbitrario".
Uno a uno de los automovilistas cuestionados,
daban sus propias razones deporqué el
Alcotest no debería dar positivo en sus
organismos. Que si dos copitas chiquitas de
vino, que si quizás le habían
echado algo raro a sus bebidas, que si unos
traguitos para cenar, que si un tequilita para
no despreciar a los anfitriones de la
fiesta...
Lo cierto es que a pesar de su sorpresa, a
todos los que dieron positivo les sancionaron
con 500 colones de multa y otros debieron llamar
a sus amigos para que los llegaran a recoger al
lugar. Su nivel de alcohol no les
permitía conducir sus propios
vehículos.
Otros como "Ana" (nombre ficticio) se
resignó a ver cómo la grúa
llegó y remolcaba su carro porque ni ella
ni niguno de sus acompañantes
podía conducir por los altos niveles de
alcohol que supuestamente habían
ingerido
Ante los inistentes reclamos de muchos, los
paramédicos del VMT explicaban que el
nivel depende varios factores: el metabolismo,
la condición física y el tiempo
que se haya dejado pasar después de haber
ingerido el último trago.