Analizando
Cuentas claras quiere
la gente
Héctor
Silva*
Deficiencia
sustancial del sistema político
salvadoreño es que las instituciones
públicas no rinden cuentas a la
ciudadanía en torno a la forma
cómo invierten el dinero que le cobran en
forma de impuestos, tasas y otros conceptos.
No rinde cuentas el gobierno central, la
Asamblea Legislativa ni la mayoría de
alcaldías y, si lo hacen, lo hacen a
medias, de modo que los contribuyentes nunca
terminan de entender qué hacen con el
dinero que les descuentan del cheque cada
mes.
Una de las políticas fundamentales de
la municipalidad de San Salvador es la
transparencia en el ámbito financiero. De
hecho uno de nuestros eslóganes es "La
Alcaldía de puertas abiertas".
La municipalidad es escrutada permanentemente
por la Corte de Cuentas y por firmas auditoras
internacionales como Peat Marwick. Asimismo,
empresas internacionales clasificadoras de
riesgos evalúan en detalle nuestros
estados financieros y nos califican con A y
AA.
Al final de nuestro primer período
1997-2000, rendimos cuentas sobre el estado
financiero durante una reunión especial
del Concejo, abierta al público y a los
periodistas. Lo hicimos al final del año
2000 y en el año 2001 lo hacemos cada
trimestre.
Y todos los informes son difundidos en la
página web de la Alcaldía
(www.amss.gob.sv), a fin de que puedan ser
vistos por todos los ciudadanos que lo
deseen.
El último de estos informes recoge el
quehacer financiero de enero a septiembre del
año en curso.
En ese período los ingresos reales
fueron de $28,534,792 (lo programado eran $32
millones, lo que no se pudo cumplir como
consecuencia de los terremotos), mientras los
egresos, de $25,701,397. El balance
generó al 30 de septiembre un saldo
presupuestario favorable de $2,8333.95.
El 63% de los egresos fue destinado al rubro
Servicio a los Ciudadanos (elaboración de
proyectos y mejoras en la ciudad); el 27% , a
Administración y Finanzas; el 7%, para
pagar la deuda interna y externa y el 3%, al
personal directivo de la Alcaldía.
Otros logros: a)Disminuyó la tasa de
interés al 10.5%, lo que representa un
ahorro de $114,285 anual. B)avanzó en un
90% la implementación de la Ley de
Integración Financiera. C) no
utilizó el sobre giro bancario y D) hubo
avances sustanciales en el desvanecimiento de
los hallazgos de auditoría del año
2000.
Además, la municipalidad
incrementó su patrimonio en 7.3% respecto
al 2000, disminuyó sus niveles de
endeudamiento y el índice de morosidad en
las cuentas por cobrar en concepto de impuestos
y tasas por servicio, lo cual, por cierto, es el
resultado de la eficiencia en la gestión
de facturación y cobros.
Así las cosas, la
administración municipal percibió
ingresos que le permitieron cubrir sus costos de
operación, inversión y servicio de
la deuda, generando un excedente que, si bien no
fue el ideal, permitió cumplir con los
compromisos de corto plazo, así como
realizar una serie de medidas que fortalecieron
a la comunidad y a la institución.
En síntesis, podemos aseverar que la
situación financiera es estable, no
obstante a que el anteproyecto de ley en torno a
una nueva tabla impositiva que presentamos en
años pasados a la Asamblea Legislativa,
elaborada por consultores internacionales,
duerme el sueño de los justos.
La transparencia es una de las
políticas que cruzan todo el quehacer
municipal, desde las finanzas, pasando por las
sesiones del Concejo abiertas al público,
hasta la contraloría que ejercen las
comunidades del quehacer edilicio a
través de los distritos.
Se trata de una de nuestras modestas
contribuciones a la consolidación de la
democracia y a la dignificación de la
política, esfuerzo que por cierto bien
podría servir de ejemplo para otras
instituciones del Estado.
*Alcalde de San
Salvador.