Llevaba
ocho años trabajando en PNC
Policía
capturado por extorsionista
El sospechoso fue capturado en plena
flagrancia, cuando se disponía a recoger
el paquete de dinero, en Metrocentro.
- Claudia
Zavala
- El Diario
de Hoy
Juan
Antonio Díaz, de 29 años, sargento
activo de la delegación centro de la PNC,
fue detenido ayer por miembros de la Unidad de
Patrimonio Privado de la División de
Investigación Criminal (DIC), acusado del
delito de extorsión, en perjuicio del
propietario de la cervecería "Kiss
french", ubicada en el Boulevard
Constitución.
Según un agente de dicha Unidad, el
modo de operar de Díaz, por lo menos en
este caso, fue sencillo: "Hablaba por
teléfono con el dueño del lugar,
diciéndole que tenía conocimiento
de que en su negocio estaban corrompiendo a
menores de edad; y, si no quería ser
denunciado, debía darle 5 mil colones",
explicó.
"In fraganti"
Sin embargo, el sargento insistía en
que el dinero no era para él, sino para
extorsionar al Juez (no se detalló
ningún nombre), quien supuestamente
emitiría un acta con la cual
evitaría cualquier conflicto con la
ley.
Al parecer, la víctima, quien no fue
identificada, realizó la denuncia
anticipadamente y por eso el agente policial fue
capturado en flagrancia, justo cuando se
disponía a recoger el dinero, en la calle
frente al Restaurante "El Ranchón", en
Metrocentro.
Díaz labora desde hace ocho
años en la institución policial.
En los últimos meses, había sido
trasladado al Departamento de Familia, lo cual,
según la fuente citada, facilitaba su
actuar, pues tenía postetad de pedir
información específica de personas
y locales comerciales, como lo hizo esta
vez.
La Unidad de Patrimonio informó que el
acusado tenía ya manchado su expediente
policial con faltas de indisciplina,
suspensiones y arrestos.
Por su parte, Díaz aclaró que
por 5 mil colones no pondría en riesgo su
trabajo, y que, de haber realizado la
extorsión, "le hubiese pedido una
cantidad vergona".
Según él, la acusación
se debe a una treta, ya que se negó a
realizar una captura a un sujeto acusado de
raptar a un menor, por supuesta falta de
pruebas.
Al parecer, la misma persona que
realizó la denuncia en esa ocasión
es la misma que ahora lo acusa del delito de
extorsión.