Silva puede cerrar
casinos de capital
La comuna capitalina puede cerrar,
directamente, los casinos que operan en la
capital. No debe esperar a que actúe la
Fiscalía. Y puede hacerlo con la ayuda de
la Policía Nacional Civil, de acuerdo con
consultas hechas por El Diario de Hoy
- El Diario
de Hoy
A
los funcionarios de la Alcaldía de San
Salvador les basta con arroparse con unos
cuantos miembros de la Policía Nacional
Civil (PNC), llegar a las puertas de los casinos
que operan en la capital y cerrarlos, de acuerdo
con una serie de consultas hechas por El Diario
de Hoy a varios abogados, incluídos
magistrados de la Corte Suprema de Justicia.
A pesar de que una resolución de la
Sala de lo Contencioso Administrativo de la
Corte Suprema de Justicia declaró que los
permisos de los casinos que operan en San
Salvador están vencidos, lo único
que se observa en el país es un
extraño embrollo en el que los
representantes de la comuna aseguran que la
Fiscalía General de la República
debe cerrarlos y, en esta institución, se
dice que la medida la deben aplicar los
primeros.
Pero abogados consultados por este diario
consideran que no hay motivo alguno para
retardar el cierre de esos casinos y que es la
Alcaldía la que debe ejecutar la
acción con la ayuda de la Policía
o, si lo quiere, de la Fiscalía.
"¿Qué pasa cuando un
establecimiento opera sin un permiso exigido por
la Alcaldía? Pues la comuna puede ordenar
su cierre. Entonces, ¿por qué no
actúa si hasta tiene, en sus manos, una
resolución de una sala de la Corte
Suprema de Justicia? ¿Por qué se le
da largas al asunto?", preguntó un
abogado, que pidió reserva para su
nombre.
El magistrado de la Corte Suprema de
Justicia, Mario Solano, explicó a El
Diario de Hoy que una vez que la sala
apoyó la orden de cierre de la
Alcaldía de San Salvador, esa
institución "está facultada para
ejecutarla por sí misma y puede, si lo
desea, apoyarse en las instituciones legales
correspondientes para realizarlo".
De acuerdo con ese criterio, la
Alcaldía está legitimada para
ejecutar el cierre y, si quiere cuidarse las
espaldas para que no se alegue que se vulneraron
garantías constitucionales, puede
apoyarse en la Policía Nacional Civil o
aun en la Fiscalía General de la
República.
El camino de la Alcaldía capitalina es
sencillo: si tiene elementos materiales que
ayuden a hacer efectiva la providencia, puede
hacerlo por sí misma. Si cree que no les
tiene, puede pedir apoyo a la PNC o, en su caso,
a la Fiscalía.
Embrollo
Pese a todo eso, la Alcaldía de San
Salvador prefiere meterse en aprietos.
Allí se dijo en El Diario de Hoy que debe
ser la Fiscalía General de la
República (FGR), quien debe clausurar los
casinos que operan en la capital.
El subgerente legal, Javier Bernal dijo, pese
a lo repetido por abogados e incluso un
magistrado de la Corte Suprema de Justicia, que
no es de competencia de la comuna cerrar los
casinos.
Asegura eso al recordar que la
Fiscalía tiene expedientes abiertos para
proceder a la clausura y que fueron suspendidos
cuando la Sala de lo Contencioso Administrativo
aceptó un recurso de amparo presentado
por los propietarios de los casinos.
Sin embargo, otros tienen otro criterio: si
los permisos los concedió la
municipalidad, si estos se vencieron, si la
Corte avaló la tesis del vencimiento y de
la ilegalidad en que funcionan los casinos, es
la comuna la que debe proceder a cerrarlos con
la ayuda de la policía o de la
Fiscalía.
Bernal informó que recibió una
petición de la jefa de la Unidad de
Delitos Relativos a la Administración de
Justicia, Sandra Yanira Salazar, donde les pide
información sobre si los casinos "Bingo
de París" y "Tropicana Videos" acataron
la orden de cierre. La carta la recibieron el
primero de noviembre.
El subgerente jurídica de la
alcaldía dijo que la Fiscalía pudo
cerrar el cierre el mismo día que la
alcaldía le notificó,
oficialmente, la desobediencia de las salas de
juego.
Pero, en ese reiterado paso de
responsabilidad, se repite la misma tesis: es la
Alcaldía la que debe pedir, formalmente,
el cierre o hacerlo, por sí misma, si
tiene los elementos para hacerlo.