Disturbios en La
Hachadura
Los ánimos se acaloraron en La
Hachadura. Se ordenó no dejar entrar al
sector informal
- Ahuachapán
- Víctor
Maldonado
- Roberto
Zambrano
- El Diario
de Hoy
La
orden de desalojo es temporal. La medida fue
aplicada por mandato del Ministerio de Hacienda,
con el fin de incrementar la seguridad en los
pasos fronterizos y garantizar el bienestar de
los salvadoreños.
Los afectados directos fueron los
tramitadores "ambulantes" (no autorizados),
cambistas de monedas, "tricicleteros" y
vendedores. Así, se leía en los
comunicados pegados en las puertas de la
aduana.
Disgustados por tal situación, los
afectados realizaron una serie de actos
violentos para mostrar su desaprobación.
Hubo quema de llantas, aglomeraciones con
pancartas y obstrucción al libre
tránsito de vehículos.
Para reprimir los ánimos, la
Policía Nacional Civil (PNC), con el
apoyo del Destacamento Militar No.7,
reforzó la seguridad en la zona.
Al final de la mañana, las actividades
se normalizaron en la aduana y se llegó
al acuerdo de protestar de forma
pácifica. Buscarían una
concertación.
César Alfredo Chavarría Ayala,
administrador de la aduana, explicó que
dicha medida representa la segunda fase del
'Plan 100'. Dicha estrategia busca eliminar la
corrupción y agilizar los trámites
aduanales.
Por la seguridad
El funcionario explicó que al impedir
la permanencia de los tramitadores "ambulantes"
y cambistas, se busca la gestión directa
de documentos. Además, los mecanismos de
seguridad son más eficaces.
Chavarría Ayala comentó que, en
lo particular, cree que los que están en
todo su derecho de protestar son los
tramitadores. Los cambistas pueden laborar muy
bien fuera de las instalaciones. Los
'tricicleteros' trabajan de frontera a frontera
y los vendedores pueden quedarse en los
alrededores.
Al respecto, Edwin Ortega, quien se
identificó como representante de los
tramitadores, alegó que las nuevas
disposiciones han afectado a cientos de
familias. "...les han quitado su sustento
diario", exclamó.
Las interferencias en la aduana se
extendieron de ocho a once de la mañana,
hasta que dos jefes policiales sugirieron a los
protestantes llevar el caso a otro nivel.
Los afectados pidieron reunirse con una
representación gubernamental, para dar
solución a la situación. De lo
contrario, amenazaron con seguir con las
protestas.