Una banda
perseverante
Los Rabanes son una banda panameña
que actualmente se encuentra en un momento
importante de su carrera, y su principal meta es
la consolidación musical
- Liz
Aguirre
- El Diario
de Hoy
Allá
por 1992, en Panamá, se forma Los
Rabanes, integrado por Emilio Regueira,
Christian Torres y Javier Saavedra. Tocando en
pequeños pubs y bares los fines de
semana, la banda se fogueó a nivel
musical. El atractivo del grupo crece y sirve
para que los fanáticos buscaran
desesperadamente los boletos para sus
presentaciones.
En los años siguientes vinieron
presentaciones por toda Panamá, que
producen un alto impacto de la banda en el
interior del país.
"¿Por qué te fuiste Benito?" es
el título de su primer disco, que se
convierte rápidamente en uno de los
más solicitados en las discotiendas de
Panamá. Las giras los llevaron a Costa
Rica y Honduras, perfilándose como una de
las bandas más importantes del rock en
español.
Han compartido escenario con Los Fabulosos
Cadillacs, Los Auténticos Decadentes,
Aterciopelados, Metallica y Shaggy, entre
otros.
Para su tercera producción, Los
Rabanes cuentan con el apoyo de Roberto Blades y
graban en los estudios de Crescent Moon de
Emilio Estefan.
Con estos antecedentes, Los Rabanes llegan a
El Salvador y hablan sobre su éxito y sus
planes futuros.
¿Qué objetivos se plantea la
banda ahora que son conocidos a nivel
internacional?
"Rabanes ha sido un grupo de pequeñas
metas. Ahora lo que viene sinceramente es
consolidarnos con un cuarto disco, marcando
totalmente nuestro estilo de fusión. Creo
que estamos encontrando un punto medio entre el
funk, el hip hop, el R&B, el reggae, entre
la salsa, entre todo lo que queramos", dice
Emilio Regueira, vocalista y guitarrista.
¿De qué forma se ha enriquecido
la banda, al alternar con gente como Fabulosos
Cadillacs y Aterciopelados?
"La tarima de verdad que hace al
músico, así lo pienso yo. Yo
pienso que el músico de estudio es una
persona que puede conocerse trucos, muchos tips
de cómo grabar y hacer que las cosas
suenen grandes. Pero el músico real es el
músico tarimero y eso es lo que hemos
sido nosotros, una gente que ha tocado
mucho".
¿Cuál ha sido la lección
más grande para ustedes en este camino?
"Yo creo que es la perseverancia. Es lo que
ha dado pues que la banda se conozca y que
esté gustando más".
¿Algún momento difícil
para la banda?
"Cuando no hay 'money', cuando no se cobra
suenan las latas, cuando se acaba el tanque de
gas. Sinceramente, nosotros no llegamos a tener
instrumentos cuando ya el disco había
salido. A mi me prestaban pedales, cables,
afinadores, todo lo pedíamos prestado y
comíamos en casa de mujeres".
¿Qué significó para
ustedes trabajar en los estudios de Emilio
Estefan?
"Yo llegué sirviendo café a
Roberto Blades. Por estar medio viendo que tu
haces, buscando la posibilidad de conseguir un
buen estudio. Nunca soñamos que hubiera
sido ese. Un día estaba por ahí y
me dijeron que si yo me animaba a hacer un rap
para un disco de Gloria Estefan, yo lo hice.
Después Emilio escuchó el material
y dijo 'voy a proponerles un trato
discográfico para ver si quieren'. Son
gente 'cool', la música de nosotros la
respetan porque saben que esta es una
fórmula nueva".