Dios,
usted y el éxito
Perseverantes
Pastor;
Alex Núñez
Hay algo que difiere entre lo que conocemos
como fracaso y lo que conocemos como
éxito. Puede ser una diferencia
mínima pero es real. Algunas personas que
son incompetentes, piensan que alcanzar el
éxito es como estar al otro lado de un
precipicio y que jamás lograrán
cruzarlo para realizar todos sus anhelos. Pero
también hay personas que han sacado
provecho de esa pequeña diferencia, y han
alcanzado el éxito. Hombres y mujeres que
comenzaron de la nada pero por su tenacidad en
medio de fuertes tormentas escribieron grandes
historias a través de los años.
¿Por qué? Porque nunca se dieron por
vencidos, jamás renunciaron, jamás
desistieron.
Esa pequeña diferencia entre las
derrotas o fracasos y el éxito, se llama
perseverancia. Esa es una cualidad que debemos
desarrollar si deseamos triunfar en todo aquello
que de una manera honesta deseamos. Cuando somos
constantes los fracasos se convierten en
triunfos. La perseverancia hace una diferencia
entre los que alcanzan a triunfar y los que
todavía están queriendo lograrlo
pero, continúan viviendo de
ilusiones.
En esta vida todo aquello que valga la pena
no se logra de la noche a la mañana,
solamente siendo tenaces, persistentes y
perseverando. Esa es la cualidad o
pequeña discrepancia entre el
éxito y el fracaso.
Aspiraciones
¿Qué cree que podría hacer
que usted continúe con empeño a
través de los infortunios?
Lo único que logra que
continúe, son sus aspiraciones, objetivos
y propósitos. Eso le inyecta
energía a su perseverancia, a su
tenacidad etc.
Debemos conocer bien nuestras aspiraciones en
la vida, porque sólo así lo que
usted haga tendrá un gran significado.
Trace una meta que lo motive; si quiere
alcanzarla aporte lo que sea valioso para usted.
Cultive amistad con hombres y mujeres que tengan
aspiraciones y no pierda tanto tiempo pensando
en su condición socioeconómica.
Y sobre todo tenga una buena relación
con Dios. Acuerdese que para Dios no hay nada
imposible o difícil. La Biblia dice que
debemos perseverar hasta en el fin (San Mateo
24:13). Se que este versículo se refiere
a la salvación, pero creo que vale la
pena aplicarlo también a la perseverancia
cuando nos proponemos alcanzar el éxito
en la vida.
Usted fue creado por Dios para triunfar, no
para fracasar. Entregue su vida a Jesús,
y ese será su primer paso al
éxito. No importa lo que usted este
pasando ahora mismo, persevere y
triunfará.