Otro muerto por
ántrax
Una mujer de 61 años, empleada de
un hospital neoyorquino, se ha convertido en la
cuarta víctima mortal del
ántrax
NUEVA
YORK
SERVICIOS
CABLEGRAFICOS.- Una empleada de un hospital de
Nueva York murió ayer de ántrax
por inhalación, en un misterioso caso que
tiene perplejas a las autoridades, en busca de
la fuente de la bacteria que ha matado a cuatro
personas este mes en Estados Unidos.
La muerte de la inmigrante vietnamita de 61
años, el primero que no está
vinculado con el servicio postal o los medios de
comunicación, también ha provocado
interrogantes sobre si el brote de ántrax
podría estar más extendido de lo
que originalmente se pensó.
El portavoz de la Casa Blanca, Ari Fleischer,
quien calificó la muerte de la mujer de
causa de preocupación y expresó
las condolencias del presidente George W. Bush,
dijo que los exámenes para detectar el
ántrax en su hogar en el Bronx y en el
hospital de Oftalmología y
Otorrinolaringología donde trabajó
hasta ahora habían dado resultados
negativos.
Desde el 11 de septiembre, cuando aviones de
pasajeros secuestrados fueron impactados contra
el World Trade Center de Nueva York y el
Pentágono en Washington, matando a
más de 4.800 personas, han sido
confirmados 16 casos de ántrax, y se
identificó al correo como la fuente de
contaminación.
La portavoz del Departamento de Salud de
Nueva York, Sandra Mullin dijo que la mujer que
murió de ántrax, Kathy Nguyen,
trabajaba en un depósito de suministros
en el hospital situado en Manhattan, pero no se
conocía cómo entró en
contacto con las esporas de ántrax.
Fleischer dijo que expertos de la Oficina
Federal de Investigaciones (FBI) indagaban si
Nguyen viajó al exterior y con
quién se relacionaba.
Usarán aerosol
Un equipo de científicos vieneses ha
descubierto la utilidad de un aerosol en la
protección contra los gérmenes de
ántrax, que aparentemente dejaría
en media hora inocuas las esporas de carbunco
que puedan estar presentes en el ambiente,
informó la radio y televisión
austríaca ORF.
El producto, usado ya desde hace unos meses
en el Hospital General de Viena (Clínica
Universitaria de esta capital) para combatir
otros factores patógenos, probablemente
podrá usarse para eliminar
rápidamente todo peligro de enfermedad en
caso de encontrarse un polvo blanco sospechoso
en una carta, por ejemplo.
De confirmarse, como se espera con nuevos
exámenes, este efecto del "spray"
vienés, se harán superfluas las
evacuaciones o el cierre de edificios.
El atomizador desarrollado en la
clínica universitaria de esta capital en
cooperación con un laboratorio de
microbiología de la ciudad de Graz (en el
estado federado austríaco de Estiria),
destruye las bacterias de carbunco (antrax) en
unos pocos segundos.
Lo que han podido comprobar los
científicos es que las bacterias quedaron
aniquiladas y no reaparecieron media hora
después de haberse usado el
desinfectante, pero ahora deben aún
verificar que no reaparezcan cuando pasa
más tiempo.
Los científicos afirman que el nuevo
remedio no tiene efectos secundarios.
Hallan ántrax en correo de
Florida
Las oficinas de correos son las más
vulnerables ante el ántrax, debido a la
gran cantidad de correspondencia.
- Las autoridades del sur de Florida han
hallado una pequeña cantidad de esporas
de ántrax en tres máquinas
clasificadoras de correo y en una aspiradora de
un centro postal del condado de Palm Beach.
- Las máquinas del centro de
procesamiento y distribución de correo de
West Palm Beach fueron descontaminadas por un
equipo de la Agencia de Protección del
Medio Ambiente (EPA), que está
también encargado de limpiar la sede de
un grupo periodístico en Boca
Ratón, donde se detectaron los primeros
casos de ántrax.
- Mark Merchant, portavoz de la EPA, dijo de
que la aspiradora fue colocada dentro de un
barril y sellada para ser enviada a un lugar de
materiales peligrosos.
- La oficina postal, donde trabajan
más de 1.000 empleados, no fue cerrada
durante el proceso de descontaminación y
a los trabajadores se les dio la opción
de tomar antibióticos, según
informó la portavoz de ese centro, Cecile
Sasso.