Optan por
reconstruir
Muchos habitantes de la zona del deslave
están reconstruyendo sus viviendas sin
ningún tipo de ayuda, conscientes del
peligro que existe en la zona
Verónica
Ferrufino
El Diario de Hoy
A
nueve meses de la tragedia ocurrida en la
colonia Las Colinas, en Nueva San Salvador, un
grupo de familias ha optado por reconstruir no
sólo su casa, sino también sus
vidas, que cambiaron el 13 de enero.
Juan Hernández, síndico de la
directiva de la colonia, perdió a su
esposa en el deslave. Él se encontraba
con ella momentos antes, pero salió "a
hacer un mandado", razón que le
salvó la vida. Su esposa, su casa y 15
años con ella quedaron sepultados.
Hernández es una de las
aproximadamente 10 familias que están
reconstruyendo su casa en el mismo sitio (a
parte de otras más que ya viven de nuevo
en el lugar).
Los afectados trabajan, día tras
día, como albañiles, ingenieros y
electricistas de su propia obra. Frente a ellos,
una colina rasgada y frágil los
observa.
"Si uno ha hecho un sacrificio por tener su
casa y aún tiene, por lo menos, el lote,
debe regresar a cualquier riesgo", afirma don
Juan.
Problema complejo
David Varela es una de las personas que ya
está viviendo en el lugar. Su casa
está ubicada muy cerca del muro donde
inicia el deslave. El 13 de enero fallecieron
soterradas su esposa y su hija mayor.
Allí vive con su hija de ocho
años y una sobrina. "No tengo temor. Lo
que tenía que pasar ya pasó",
dice.
Don David no podía seguir pagando
alquiler en otro sitio y, al mismo tiempo, pagar
su propia casa.
Dice que, antes de la tragedia, no
había podido cancelarla y, aunque
quedó casi en ruinas, los cobradores no
se compadecieron.
Asimismo, Nelson Méndez, que tiene dos
meses de vivir en Las Colinas. "Me tuve que
cambiar (de casa) cuatro veces, porque los
alquileres eran muy altos. Esto, por lo menos,
es mío", dice.
Los residentes lamentan no tener ayuda para
reconstruir sus hogares. Así, aunque
permanezcan en un peligro latente, dicen estar
resignados.