Ministerio
Espiga
Busquemos la vida
eterna
Por
Salvador Gómez, Predicador
Católico
"Obrad,
no por el alimento perecedero, sino por el
alimento que permanece para vida eterna"
(Jn. 6, 27)
Jesús nos invita a superar el
inmediatismo y ser personas que trabajan a
mediano y a largo plazo, a sustituir lo
provisional por lo que es permanente.
Cuántas veces por estar haciendo lo
urgente, no tenemos tiempo de hacer lo
importante.
Jesús nos anima a ir más
allá de una vida instintiva típica
de los animales o de aquellos cuya única
preocupación es¿Qué voy a
comer? ¿Dónde voy a dormir esta
noche? ¿Con quién me voy a
acostar?
Cuando nos dice: "Trabajen por el alimento
que permanece para la vida eterna", no
está despreciando o restando valor a lo
que ahora hacemos, al mundo en que vivimos o a
las tareas que a diario realizamos, su
propósito es humanizarnos, ampliarnos los
horizontes, desafiarnos a trascender y a mirar
todo con perspectiva de eternidad.
Un antiguo himno cristiano dice:
"En cosas que se mueren
Yo puse el corazón
fue tierra mi tesoro
fue vana mi ilusión.
En cosas que se mueren
me voy muriendo yo
Tú sólo vives siempre
Tú sólo mi Señor"
Qué profundas son las palabras de los
obispos de América Latina cuando
escriben:
En Cristo todo adquiere sentido, él
rompe el horizonte estrecho en que el
secularismo encierra al hombre, le devuelve su
verdad y dignidad de Hijo de Dios y no permite
que ninguna realidad temporal, ni los estados ni
la economía ni la técnica se
conviertan para los hombres en la realidad
última a la que deban someterse"
(Conclusiones de Santo Domingo #27)
Qué estrecho es realmente el horizonte
en el que el secularismo nos encierra,
qué corta y miope es la forma de ver la
vida de los que nos ha tocado vivir en un siglo,
es decir, en una época centrada en el
placer y en el tener. Muchos hombres y mujeres
de nuestro tiempo, no sólo bailan sino
que viven con la filosofía de "Dale
alegría a tu cuerpo macarena". El
secularismo te dice: come hoy, bebe hoy,
diviértete hoy, porque lo que ahora y
aquí tienes es lo único que
existe... "VIVE LA VIDA LOCA".
Por supuesto que Jesús viene a romper
este horizonte estrecho, "trabajen no
sólo por el alimento que perece, sino por
el alimento que permanece para la vida eterna".
(Jn. 6, 27).
Al decir VIDA ETERNA, nos está
indicando un estilo de vida centrado en valores
permanentes, en alcanzar metas que nos brinden
satisfacciones más duraderas que una
buena comida, una buena fiesta o cualquier otro
placer. La vida eterna no es algo que tendremos
después de muertos (como muchos han
entendido), esta forma de vivir con mayor
plenitud y profundidad la podemos tener desde
ahora sólo en Cristo.