Tema
para meditar
La ceguera
religiosa
René
Mejía Vides*
La
atención mundial de estos días se
ha volcado en torno a los atentados terroristas,
que han cobrado la vida de millares de vidas
inocentes y que han afectado la tranquilidad
mundial. Yo creo que el origen de todo este
problema es: "La ceguera religiosa".
La ceguera religiosa no es algo nuevo. Fue la
causa por la cual crucificaron a nuestro
Señor. El apóstol Pablo
escribió lo siguiente: "Ninguno de los
príncipes de esta edad conoció
esta sabiduría, porque si ellos la
hubieran conocido, nunca habrían
crucificado al Señor de la gloria".
La ceguera religiosa llevó a Saulo de
Tarso a perseguir a los cristianos. La Biblia
nos relata lo siguiente: "Entonces Saulo asolaba
a la iglesia. Entrando de casa en casa,
arrastraba tanto a hombres como a mujeres y los
entregaba a la cárcel". Tiempo
después Pablo escribió lo
siguiente: "A pesar de que antes fui blasfemo,
perseguidor e insolente. Sin embargo,
recibí misericordia porque, siendo
ignorante, lo hice en incredulidad".
La ceguera religiosa fue la que llevó
a los líderes religiosos de aquel tiempo
a matar cruelmente a Juan Hus y Jerónimo
de Praga, por proclamar la verdad
La ceguera religiosa fue la que llevó
a los gobernantes influenciados por las
autoridades religiosas a ejecutar a William
Tyndale, quien antes de morir exclamó:
"Señor, ¡abre los ojos del rey de
Inglaterra!. Por el pecado de haber traducido la
Biblia al inglés y haberla distribuido
por toda Inglaterra".
La ceguera religiosa agnóstica,
ateísta se vistió con ropajes
materialistas.
Según el Dr. Russel Kirk en su libro:
"Economía, Trabajo y Prosperidad en
Perspectiva Cristiana", dice: "El comunismo es
más que un sistema económico. Lo
que muchas gentes no se dan cuenta es que el
comunismo no es esencialmente un movimiento
político como tampoco es esencialmente un
movimiento económico. Es esencialmente
una religión. Karl Marx una vez fue
interrogado por un reportero: "¿Cuál
es su meta principal? El respondió que su
meta principal tenía un doble objetivo:
destronar a Dios y destruir el capitalismo.
Concluimos que: el comunismo encuentra su
más grande adversario en Jesucristo. Por
lo cual deducimos que el comunismo es una
religión del anticristo.
La ceguera religiosa es la que ha llevado a
algunos musulmanes extremistas a considerar el
"Jihad", como el sexto pilar del islamismo, la
palabra árabe Jihad quiere decir: hacer
un esfuerzo exhaustivo para agradar a Dios,
ayudando a otros musulmanes en sus necesidades,
pero también si es necesario a pelear
contra sus enemigos. Son considerados enemigos
los Kafir: no creyentes del Islam, tales como
los budistas o hinduistas, los cuales si no se
convierten al Islam, pueden ser ejecutados y una
vez convertidos al Islam, se considera un pecado
capital si renuncian a su fe. También son
considerados enemigos los ahl al-kitab (pueblo
del libro) e incluyen a los judíos,
cristianos y seguidores de Zoroastro.
La ceguera religiosa llevó a los
terroristas al suicidio y asesinar miles de
vidas, creyendo servir a Dios. Escrito
está: "y aun viene la hora cuando
cualquiera que os mate pensará que rinde
servicio a Dios". (Juan 16:2).
La palabra de Dios nos declara que la ceguera
tiene un origen: "Pues el dios de esta edad
presente ha cegado el entendimiento de los
incrédulos..". El dios de este siglo se
refiere a satanás, quien a lo largo de
los siglos ha traído ceguera espiritual,
la cual ha sido la causa de las distintas
maldades del ser humano.
El Señor Jesucristo declaró que
antes de su venida la ceguera religiosa
continuaría haciendo estragos. En alguna
época futura se cumplirá la
siguiente profecía: "Entonces os
entregarán a tribulación y os
matarán, y seréis aborrecidos por
todas las naciones por causa de mi nombre".
(Mateo 24: 9).
La ceguera espiritual sólo puede ser
curada a través del conocimiento personal
de Jesucristo. El Apóstol Pablo
expresó: "Porque el Dios que dijo: "La
luz resplandecerá de las tinieblas", es
el que ha resplandecido en nuestros corazones,
para iluminación del conocimiento de la
gloria de Dios en el rostro de Jesucristo".
Estoy convencido de que la verdadera
alternativa para sacar a este mundo de la
ceguera y fanatismo religioso es la
proclamación del Evangelio a toda
criatura. Una persona genuinamente nacida de
nuevo es librada de todo error y fanatismo
religioso, ya que escrito está: "...el
Espíritu de verdad, él os
guiará a toda la verdad".
Una persona genuinamente "nacida de nuevo",
no es otro fanático religioso. Es una
nueva criatura que ha recibido el perdón
de sus pecados y el Espíritu Santo ha
venido a hacer morada en su corazón. El
fruto del Espíritu Santo manifestado en
el interior de esa persona es descrito por Pablo
como: "amor, gozo, paz, paciencia, benignidad,
bondad, fe, mansedumbre y dominio propio". Es el
tipo de ciudadano que puede influir en sus seres
queridos y semejantes para bien. Es el tipo de
ciudadano salvadoreño que tanto se
necesita en estos tiempos difíciles.