Casi la dejamos
ir
El Salvador se complicó en un
partido casi ganado ante Honduras. Al final, se
llevó el triunfo 'in extremis'.
Carlos
Vides
La
exhibición de voleibolistas los juveniles
cuscatlecos en el primer 'set' ante Honduras
presagiaba una barrida.
Los catrachos, como en sus anteriores juegos
del IX Centroamericano Juvenil de Voleibol
masculino, basaron su ataque en la altura y
potencia de Luis Salgado, quien, sin embargo,
tardó en carburar. El Salvador, en
cambio, encontró en Armando
Martínez y Raúl Villalta una
ofensiva efectiva por los flancos.
A pesar de los esfuerzos de Salgado, Honduras
no pudo contener el ímpetu nacional, y
así, a pesar de cierto nerviosismo para
amarrar el primer rollo, El Salvador
contó con el liderazgo de su
capitán, David Vargas, para ganar
25-17.
Cuidado
Ya en el segundo rollo, Salgado empezó
a hacer daño. No sólo
comenzó a perforar suelo
salvadoreño, sino que logró, a
través de un violento saque, descolocar
el recibo nacional.
Esto afectó frecuentemente al pasador
cuscatleco, Luis Cerna, hiriendo de gravedad el
despliegue ofensivo local. En esas condiciones,
El Salvador logró mantenerse a flote con
Villalta y Martínez, pero Honduras
amenazaba con igualar.
Los nacionales lograron ordenarse en los
últimos puntos, y remontaron 18-16.
Honduras logró suficiente rotaciones para
volver a colocar a Salgado en el saque, pero el
'catracho' falló su saque y
permitió el despunte salvadoreño
que, animado por su público, logró
hacerse del episodio por 25-22, tras otro mal
servicio visitante... Pero Honduras ya no era el
mismo equipo.
Alarma
El Salvador entró a todo vapor en el
tercer rollo, dispuesto a detener a base de
remates la 'revolución' hondureña.
Aarón Mejía, Villalta y
Martínez continuaban lanzados al ataque,
mientras los 'catrachos' lucían ya
vencidos.
Todo
pareció perdido para Honduras cuando
Salgado, su principal figura, resultó
lesionado tras intentar un remate por el centro.
A pesar del dolor, regresó a la cancha,
lo que inyectó a sus compañeros de
la convicción necesaria para colocarse
por primera vez arriba, 14-13.
El visitante recurrió al juego
lateral, con José Chávez y
Jonathan Espinoza, estrategia que
significó varios puntos ante un El
Salvador distinto, muy nervioso y reservado en
ataque.
Este nuevo ajuste de fuerzas favoreció
a los hondureños, que basaron su
recuperación en buenos remates y
efectivos bloqueos, a lo que se sumó la
'colaboración' salvadoreña de
remates fuera, malos saques y recibos
defectuosos para sellar el 26-24 'catracho'.
Luz roja
El buen juego hondureño
continuó en la cuarta tanda, que
pareció más difícil para
los cuscatlecos con la recuperación
ofensiva de Salgado, que se sumó a
Espinoza y Chávez en el ataque.
Manuel Funes, entrenador nacional,
decidió sacar a Cerna como pasador, e
ingresó a Feridh Alabí. El cambio
no funcionó en los primeros puntos, lo
cual aprovechó Honduras para despegarse
en el marcador y llevarse, casi holgadamente, su
segundo 'set' a favor: 25-20.
El último episodio, a quince puntos,
fue intenso. Honduras comenzó dominando,
pero el calor del público cuscatleco
melló el ánimo 'catracho'. Vargas,
capitán nacional, encendió a sus
compañeros con un furibundo remate por
izquierda, y el grito de ¡sí se
puede! acompañó el tanteo: 10-9
para El Salvador.
Honduras perdió la brújula, y
los nacionales volvieron a ser el equipo seguro
y arrasador del primer 'set'. Mejía se
encargó de ganar los puntos 13 y 14, y
fue Salgado, la figura 'catracha', quien
regaló la victoria a los
salvadoreños, tras dejar su remate en la
red. Buen partido por la emoción, muy
malo por el bajón anímico en El
Salvador.