Santa Ana
CEPA denunció a 285
familias por usurpación
Los imputados habitaban mesones que se
destruyeron durante los terremotos. Tras las
catástrofes, buscaron un terreno para
iniciar una nueva vida
Wenceslao Martínez hijo
El Diario de Hoy
La Comisión Ejecutiva Portuaria
Autónoma del Puerto de Acajutla (CEPA)
interpuso, la semana pasada, una denuncia contra
285 familias que habitan la comunidad "13 de
Enero", en El Congo, Santa Ana. Todos los
imputados son damnificados por los terremotos y
habitan una parte de la línea
férrea en el sitio antes detallado.
La Unidad de Procuración de la
regional de la Fiscalía de Santa Ana
conoció el caso y presentó un
requerimiento por usurpación contra los
damnificados. La solicitud fiscal fue recibida
por el Juez de Paz de El Congo, quien hizo ver a
la parte acusadora que necesitaba detallar
claramente todos los datos personales de los
acusados.
La Fiscalía pide en el requerimiento
instrucción formal sin detención
para las 285 familias.
Juan Francisco Estrada, uno de los imputados,
comentó que ellos llegaron al sitio
conocido como La Jabonera, después de los
movimientos telúricos que destruyeron los
cuartos donde vivían. Todos tenían
esperanza de que el Gobierno Central les ayudara
con viviendas provisionales. Las ilusiones se
perdieron con el transcurso del tiempo.
Un proyecto
Al consultar al jefe edilicio de El Congo,
Mario Cartagena, sobre la situación de
esas 285 familias, éste informó
que, junto con el Concejo, se ha iniciado una
serie de conversaciones con los propietarios de
un terreno de ocho manzanas.
La comunidad sería bautizada como El
Platanar y allí serían albergados
los damnificados de la comunidad "13 de Enero".
Pero la inversión es millonaria.
"Ya tenemos la firme promesa de varios
organismos humanitarios internacionales que nos
ayudarían a construir las casas,
después de obtener el terreno",
detalló Cartagena.
Lamenta que en estos momentos no puedan hacer
más para agilizar el traslado de los
damnificados. Admitió, asimismo, que CEPA
está en todo su derecho de reclamar lo
que le pertenece.