San
Miguel
Sujeto muere en
extrañas circunstancias
Pese al nutrido tiroteo que
protagonizó con la PNC, la víctima
no tenía ninguna herida de bala
Evelyn Granados
El Diario de Hoy
Nelson Lara, de 43 años,
falleció cuando huía de un grupo
de policías en el cantón La Joya,
de San Gerardo, la noche del 3 de octubre.
Antes, los había enfrentado a balazos en
tres ocasiones. La Policía ignora las
causas de la muerte, pues el cadáver no
tenía ninguna herida.
Los investigadores prefieren esperar el
resultado de la autopsia, para determinar
qué ocurrió con el fallecido.
Todo comenzó en el parque central de
San Gerardo, al filo de las 5:00 de la tarde.
Lara permanecía en el sitio disfrutando
de las fiestas patronales cuando se
percató de la presencia policial.
Sin mediar palabra, el sujeto disparó
contra los policías, quienes buscaron
refugio. Los agentes respondieron y
comenzó una balacera.
Por suerte, ningún civil
resultó herido.
La persecución
Tras varios minutos de tiroteo, Lara
escapó en una cuadrimoto y se
dirigió al cantón La Joya, donde
residía. La policía lo
persiguió a lo largo de 15
kilómetros. En varias oportunidades, el
sujeto se detuvo y disparó contra los
agentes.
Al llegar a la finca donde residía,
Lara se atrincheró en su vivienda durante
cuatro horas. La PNC rodeó la casa y
esperó a que la Jueza de Paz de la
localidad emitiera una orden de
allanamiento.
Ya con la autorización judicial, la
Policía ordenó al sujetó
salir con las manos en alto y abandonar las
armas. Lara optó por salir por una puerta
lateral y disparó contra los agentes. La
Unidad Táctica Operativo (UTO) reforzaba
a los agentes policiales.
Los policías se protegieron y
respondieron. Después, hubo silencio. Los
policías entraron a la vivienda y
llegaron hasta el jardín, donde
yacía Lara. Al parecer, falleció
de muerte natural.
Dentro de la vivienda, las autoridades
localizaron un fusil, una pistola nueve
milímetros, ropa con colores militares,
munición. Cerca del cuerpo, se
encontró otro fusil.
Un solitario
Nelson Lara vivía aislado.
Extraoficialmente, se informó que es
familiar de la Jueza de Paz de Chapeltique y que
vivió varios años en Estados
Unidos.
Betty Orellana, pariente de Lara,
aseguró que él no era un hombre
violento.
Desde que regresó de los
Estados Unidos, vivía solo.
Dentro de la casa, la Policía
encontró un tambo de oxígeno.
Otro familia manifestó que le
parecía que Lara había muerto a
causa de una golpiza. Pidió una
investigación.
El cuerpo tenía sangre en la
boca.