Marte ya es
novela
El entreno de ayer del Atlético
Marte tuvo como nota principal la renuncia del
jugador Faisal Bisharat.
Oscar
Guerra
A
Marte no lo calienta ni el sol. Mucho menos ayer
que se entrenó enmedio de cafetales.
Mauricio "Pachín" González
reunió al grupo de jugadores y
empezó una charla.
Mientras, de uno en uno salían porque
les hicieron una especie de chequeo
médico, en el que les tomaron la
presión y el porcentaje de grasa
corporal, entre otros.
De la nada, Faisal Bisharat se levantó
y se situó junto a González
habló por un momento. Instantes
más tarde abrazó al entrenador,
tomó sus cosas y salió de la
cancha.
La escena, más allá de
insólita, se agravó cuando el
futbolista rompió en llanto. Antes de
subirse a su vehículo, Bisharat
explicó las razones de su salida.
"Decidí que voy a dejar el equipo porque
no he tenido la oportunidad de ayudar el equipo
a salir adelante y me duele mucho ver mi equipo
hundirse", dijo.
Faisal Bisharat formó parte del
Atlético Marte desde 1994 y
añadió que siente mucho dejar a
sus compañeros, con los que
compartió las penumbras por las que ha
atravesado el equipo bandera durante las
últimas temporadas.
Además de las razones
futbolísticas, el exmarciano tuvo
también palabaras para los dirigentes.
"Todo esto depende de la gente de
administración, si no hacen nada por
sacar esto adelante olvídense que El
Salvador va a tener fútbol y mejor
dediquémonos al ping pong",
externó.
Si bien no tiene claro aún su futuro,
espera conseguir algún espacio en Liga de
Ascenso. Si no, tendrá que esperar que
finalice la temporada para poder enrolarse en
otra escuadra de la Liga Mayor.
Pachín
tranquilo
Al finalizar la práctica, que no
pasó de ejercicios para soltar los
músculos después del empate del
domingo ante Firpo, el técnico marciano
se refirió al momento del equipo y ante
la renuncia de Bisharat.
"Lo primero que estamos intentando es que
vuelvan a encontrar la alegría de jugar,
que se diviertan y vayamos consiguiendo los
triunfos que se nos han negado", aseguró
González.
En cuanto al partido contra Firpo,
afirmó que se pasa por momentos de
desconcentración o un sobreesfuerzo que
redunda al final en desgaste, que no permite que
los jugadores puedan rendir hasta el final y
cedan la iniciativa y los espacios al equipo
rival.
Sin embargo, consideró que con el paso
del tiempo, estas debilidades se podrán
contrarrestar y dar una cara diferente. En
cuanto al caso de Bisharat, González
opinó que fue algo anunciado, que ya
había platicado con el jugador en
ocasiones anteriores.
Asimismo, dijo que la unión del grupo
sigue intacta y con lo que tiene hará lo
posible para salir adelante.