Mueren nueve
niños a causa de bombardeos
Los bombardeos de Estados Unidos contra
posiciones del régimen de los
Talibán continuaron ayer, mientras se
informó de la muerte de más
civiles, incluyendo nueve niños
- KABUL,
AFGANISTAN
- SERVICIOS
CABLEGRAFICOS.-
Unos
15 civiles murieron, entre ellos nueve
niños, ayer en la madrugada durante un
bombardeo de la aviación estadounidense
sobre un barrio de Kabul, según la cadena
de televisión árabe Al Yazira.
Es la vigésimo segunda jornada de
ataques sobre territorio afgano, emprendidos por
Estados Unidos para destruir la
organización terrorista Al Qaeda y a su
líder, Osama bin Laden. Ayer se produjo
el primer bombardeo sobre posiciones de los
Talibán en el nordeste del país,
cerca de la frontera con Tayikistán.
Los cadáveres de seis de los menores
fallecidos fueron transportados a una mezquita y
los otros tres están siendo buscados bajo
los escombros de las viviendas entre los que
quedaron sepultados.
Un aparato estadounidense sobrevoló
Kabul y disparó una bomba sobre la
ciudad. La artillería antiaérea de
los Talibán abrió fuego para
ahuyentarlo. Esta bomba y otras dos disparadas
previamente en la madrugada cayeron en el casco
urbano.
Zona de oposición
Horas antes, una bomba estadounidense
mató a una persona (y no a 10, como se
informó en un principio) e hirió a
otras siete, según testigos presenciales,
al caer por error sobre un pueblo de una zona
controlada por las fuerzas antitalibán,
según informaron fuentes
médicas.
Un responsable del Ministerio de Asuntos
Exteriores de la oposición Alianza del
Norte ha confirmado que la bomba cayó a
las 16.30 horas de ayer sobre Khan Agaha, a la
entrada del valle de Kapisa, a unos 80
kilómetros de la capital.
También el sábado, los cazas y
bombarderos estadounidenses emprendieron sobre
Afganistán el ataque más violento
desde que comenzaron los bombardeos hace tres
semanas. Más de 20 bombas cayeron sobre
Kabul durante 11 horas, en las que los aviones
sobrevolaron la capital afgana en sucesivas
oleadas.
El ataque se centró en el norte y al
este de Kabul, donde los Talibán y la
organización Al Qaeda tienen sus
posiciones defensivas. También, y
según los residentes, varias explosiones
fuertes se escucharon cerca de lo que fuera el
aeropuerto de Kabul, convertido por las bombas
en un amasijo de hierros y escombros.
Por su parte, el secretario británico
de Relaciones Exteriores, Jack Straw, dijo ayer
que ''está en consideración'' una
pausa en los ataque contra Afganistán
durante el mes santo musulmán de
Ramadán, pero señaló que en
guerras entre países musulmanes no ha
habido ese tipo de treguas.
CAPTURAN A ESPÍA
Los Talibán detuvieron a un extranjero
que identificaron como un espía
estadounidense.
-El arrestado, que dijo llamarse Mazhar Ayub
y que confesó ser un periodista,
intentaba escapar de Afganistán cruzando
la frontera con Pakistán, según
informó un medio local citando fuentes
del régimen.
-Según Abdul Wakil, un oficial del
régimen Talibán, Ayub fue detenido
el pasado viernes cuando fue sorprendido en la
aldea afgana de Spinboldak, cerca de
Pakistán.
-El oficial de los talibán
agregó que el detenido portaba consigo
mapas y libros sobre Afganistán,
además de material electrónico con
el que creen que "proveía de
información militar a Estados
Unidos".
-El supuesto espía, siempre
según la citada fuente, fue trasladado a
la localidad de Kandahar, al sur de
Afganistán, para ser interrogado.
-Dos periodistas, el francés Michel
Peyrard de 44 años, que trabaja para el
semanario "Paris Match, y el japonés,
Daigen Yanagida, de 37 años, colaborador
de varios medios de comunicación,
permanecen detenidos por entrar sin permiso en
Afganistán.
La guerra no ha iniciado dice Omar
El líder supremo del régimen
Talibán, el ulema Mohamed Omar, asegura
en una entrevista publicada ayer por el diario
argelino "El Youm", que la "verdadera guerra" en
Afganistán todavía no ha empezado
y que los estadounidenses no serán
"acogidos con flores, sino que se les
dará una lección más amarga
que la que recibieron los rusos".
El líder talibán desmiente que
miembros de su familia o jefes del
régimen hayan sido alcanzados por los
bombardeos estadounidenses, confirmando, sin
embargo, que su casa resultó
dañada.
"Los miembros de mi familia gozan de buena
salud, a pesar del bombardeo de mi casa y yo
desafío a Estados Unidos a citar el
nombre de un sólo líder abatido
para que sepamos que ha cumplido con su deber",
afirma ulema en la entrevista.
Respecto a la suerte de Osama bin Laden, el
líder talibán pide que "Washington
entregue pruebas que demuestren su
culpabilidad".
"Estamos dispuestos a juzgarle en
Afganistán o por un grupo de ulema
musulmanes en tres países árabes",
asegura, sin precisar los nombres de estos
estados.