Palabras
El super hombre
Carlos
Balaguer
Existen en el mundo fábricas de
"héroes" para cada gusto.
¿Cuál es el suyo? ¿Será
uno de los tantos vulnerables dioses terrestres
o será alguno de más allá
de las estrellas?
Como dije antes, el mundo -la humanidad
entera, en todos sus tiempos- se ha nutrido de
héroes reales o imaginarios.
La historia nos lo revela. El héroe
nace ya de una leyenda, de la mitología o
de una profunda necesidad humana de
reivindicación.
Como no siempre la naturaleza nos prodiga de
héroes reales, tenemos que acudir al
héroe fabricado -en este caso el
Superman, "made in USA"-, a fin de compensar
nuestra impotencia de conquistar un mundo mejor
o combatir el mal.
Lo importante es que el héroe
insatisfecho de nuestra persona cobre vida, ya
sea surgiendo de nosotros mismos, de un
sueño, de un filme, o de un "water
Closet" de oficina como el Superman de Clark
Kent.
Los ha existido siempre, en toda época
y en todo lugar de la Tierra. Precisamente por
constituir una necesidad humana.
Para los seductores &emdash;por
ejemplo&emdash; hubo un Don Juan; para los
alquimistas un doctor Fausto, y para los griegos
un montón de héroes exaltados al
sitial de dioses.
El héroe tiene que salir. Ya
disfrazado de murciélago -como Batman- o
de caballero hidalgo para combatir molinos de
viento, como el Quijote de la literatura
hispana.