Todo sigue
igual
La jornada de la Bundesliga no dio mayores
sorpresas, ya que el Bayer Munich sigue
líder
Agencia
EFE
El Hertha Berlín se impuso ayer a
domicilio al Nuremberg, penúltimo
clasificado, por 1-3, mientras que el Hansa
Rostock hizo lo propio con el Hamburgo (0-1), en
los últimos partidos de la
undécima jornada de la Liga alemana de
fútbol.
Al
Nuremberg no le sirvió la supuesta
motivación que trató de inculcar
su presidente a los jugadores, a los que esta
semana llamó "basura" y "leprosos".
Dos goles del brasileño Marcelinho a
los minutos 19 y 90, y otro del belga Bart Goort
acabaron con las esperanzas del Nuremberg de
abandonar los puestos de descenso.
En el otro encuentro de la Bundesliga
disputado ayer, el Hansa Rostock se impuso en el
campo del Hamburgo, con un gol Markus Beierle al
'42 e infligió la primera derrota al ex
valencianista Kurt Jara después de dos
victorias como técnico del conjunto
hamburgués.
Liderato bávaro
Mientras, el sábado, dos goles del
peruano Claudio Pizarro permitieron al
Báyern de Múnich vencer 2-0 en
feudo del Colonia y mantener así el
liderato.
El primer gol de Pizarro se produjo tras un
lanzamiento de falta ejecutado por Michael
Tarnat en el que los zagueros del Colonia se
quedaron esperando la sanción de un fuera
de juego inexistente, lo que aprovechó
para marcar de cabeza en el '27.
El segundo llegó en el '71. Fue
producto de un mal rechace de la defensa
colonesa que permitió a Pizarro recibir
el balón para marcharse sólo en
dirección de la puerta contraria y
definir con un potente disparo.
Pese a que el Báyern tenía
bajas importantes, como el bosnio Hassan
Salihamidzic, el francés Bixente Lizarazu
y el brasileño Giovane Elber,
además de las ya conocidas de Stefan
Effenberg y Mehmet Scholl, estas
prácticamente no se notaron ante un rival
claramente inferior.
Como dato curioso, el Báyern
debió jugar con un uniforme de
emergencia, sin números a la espalda,
pues los dos equipos se habían presentado
con su camiseta roja y el Colonia, como local,
tuvo la prioridad.
El Báyer Leverkusen se
convirtió en solitario perseguidor del
Báyern, con un punto menos, al golear a
domicilio 4-1 al 1860 Múnich, pese a
haber jugado la parte decisiva del compromiso
con un hombre menos debido a la expulsión
del defensa brasileño Lucio.
El 1860 empezó ganando, con un gran
tanto del veterano Thomas Haessler, en el '31,
pero un autogol de Torben Hoffmann poco
después mantuvo el equilibrio en el
marcador y en el césped hasta la fase
final.
Fue entonces cuando el zurdo argentino Diego
Placente adelantó al cuadro aspirinero,
lo que hundió al cuadro bávaro. El
Báyer se desmelenó ante un enemigo
más que tocado y redondeó su
triunfo con dos nuevos tantos de Bernd Schneider
y Oliver Neuville, al ejecutar un 'pénal'
que él mismo había provocado