¡Lisboa es el
campeón!
Mostrando su potencia al cierre de la
cuarta entrada, Lisboa blanqueó 6-0 al
Texas Gas y se coronó campeón
nacional de la Primera Categoría del
sóftbol masculino.
Roberto
Aguila
No
cabe duda que el Lisboa es un equipo con
empeño. El año pasado, cuando
nació para competir en la primera
categoría del softbol masculino, se
ubicó segundo. Y el sábado, cuando
se paró en la cancha "Pablo Arnoldo
Guzmán" de la Colonia Guatemala para
definir el título de la categoría
frente al Texas Gas, sacó del fondo de su
humildad todo su valor 'amateur' para coronarse
campeón.
Es lógico que fue una tarea dura, por
más que el 6-0 final que le
propinó al Texas Gas suponga facilidad
para conseguir la victoria. Las primeras tres
entradas, por ejemplo, fueron cuesta arriba. Sus
bateadores no podían descifrar los
lanzamientos del 'pítcher' del Texas,
Edgardo Rosales, quien retiró
sucesivamente y en forma impecable a las tres
tandas de bateadores que se le presentaron.
Es más, en materia defensiva el
campeón lucía menos firme, porque
en esas tres primeras entradas su lanzador,
Carlos Rodríguez, había concedido
tres bases por bolas y una cuarta por golpear al
torpedero rival Erick Urquilla, aparte de los
dos horribles pecados cometidos por su parador
en corto Carlos Guzmán que permitieron
que el Texas Gas pusiera hombres en primera y
tercera bases y amenazara con anotar.
Sin embargo, la calma y el control llegaron
para todos los jugadores del Lisboa a partir de
la apertura de la cuarta entrada, y comenzaron a
jugar con firmeza como para no pasar angustias.
En ese cuarto episodio, el 'pítcher'
Carlos Rodríguez despachó
sucesivamente a los tres bateadores del Texas
con el gran respaldo de su cuadro.
El 'inning' del triunfo
Con el partido 0-0 por el enorme dominio que
ejercían los lanzadores, vino a batear el
Lisboa al cierre de la cuarta entrada. Y
aquí fue donde se destaparon sus hombres
con el bate al hombro, ligando seis imparables
que produjeron seis carreras. Cabe decir que
también contribuyó mucho un
tremendo error del inicialista del Texas Gas,
Edgar Pocasangre, que regaló tres
carreras de las seis conseguidas por el
Lisboa.
La avalancha del campeón la
inició Elbert Hernández con
sencillo al 'centerfielder', la siguió
Alberto Hernández con batazo al
jardín derecho que remolcó a
Elbert a la tarcera base, y luego llegó a
la caja de bateo Martín González
para conectar otro 'hit' que impulsó a
Elbert hasta la registradora para la primera
carrera.
Lo que sucedió después fue la
total expresión del poderío de
Lisboa al bate para seguir produciendo carreras.
Carlos Guzmán y Guillermo Morán
también ligaron sencillos para producir
otras dos carreras, y enseguida vino el error de
Pocasangre que tiró mal a segunda base y
los corredores del Lisboa cruzaron el plato para
sumar las seis carreras que a la postre fueron
las del triunfo y del título.
Porque a partir del quinto 'inning' Rosales
retomó su control y ya no permitió
mayores amenazas, salvo un imparable aislado de
Carlos Cuéllar. Carlos Rodríguez,
por su parte, también siguió
controlando a los bateadores rivales y, por
consiguiente, los ceros siguieron
colgándose en la pizarra.
El Texas Gas no tuvo reacción
después del fatídico cierre de la
cuarta entrada, y se conformó con el
silencio en los bates en los tres turnos que
tuvo en el quinto, sexto y séptimo
episodios. El dominio que ejerció
Rodríguez sobre los bates rivales fue tan
grande que los limitó a solamente dos
'hits' en toda la ruta.
La humildad de Lisboa
El entrenador de Lisboa, Alejandro Rosales,
consideró que el título nacional
logrado por su equipo es producto de la humildad
con que sus hombres enfrentaron el
desafío. Hace dos años que el
Lisboa salió a la palestra del
sóftbol masculino ,y aunque es la primera
vez que consigue un campeonato, es la segunda
vez vez que lo pelea, ya que el año
pasado se coronó subcampeón.
Lisboa es un equipo de barrio e integrado por
muchachos que se conocen desde niños.
Tiene su sede en la Colonia Lisboa, una
comunidad que queda al costado del Boulevard
Constitución. "Por eso es que somos
humildes, y este triunfo es el gran
mérito a esa humildad", dijo Rosales,
luego de que el Lisboa recibió la copa de
campeón nacional de la Primera
Categoría del sóftbol masculino.