Espectacualar
lanzamiento del Windows XP
Bill Gates ataca de
nuevo
Microsoft, el gigante del software,
lanzó ayer una ofensiva mundial con su
nuevo sistema operativo. Gates aseguró
que será el nuevo estándar de la
informática. Los fabricantes de
computadoras ya adoptaron el sistema en sus
nuevos equipos.
- Nueva
York
- Antonio
Trujillo
- Enviado
Especial
Un
show al mejor estilo de Hollywood, con derroche
de tecnología y con un concierto gratuito
en un parque de Nueva York, fue el marco del
lanzamiento del Windows XP, el nuevo sistema
operativo de Microsoft, que desde ya amenaza con
convertirse en un nuevo estándar
mundial.
Los actos centrales de presentación se
realizaron ayer en Nueva York, pero Microsoft
llevó a cabo eventos de lanzamiento en 50
países, marcando así el inicio de
una campaña de promoción sin
antecedentes en la industria
informática.
El lanzamiento fue presidido por Bill Gates,
el ya casi mítico presidente de
Microsoft, la empresa que creó hace 25
años y que condujo a la cima del poder de
la industria del software.
Personaje sin igual, convertido en un nuevo
paradigma de los multimillonarios
estadounidenses, Gates congregó a su show
al alcalde de Nueva York, Rudy Giuliani, al
cantante Sting y al famoso presentador de
televisión Regis Philbin (quien conduce
el programa "¿Quiere ser millonario?", de
audiencia nacional).
En un acto previo al espectáculo de
lanzamiento del Windows XP, el poder que sobre
el mercado ejerce Microsoft se hizo evidente,
cuando Gates apareció en el escenario del
Marquis Theatre, en el corazón de
Manhattan, flanqueado por ocho presidentes de
poderosas empresas del mercado de la
computación, que no sólo no son
sus competidoras, sino que le sirven de
complemento ideal: Epson, Compaq,
Hewlett-Packard, Dell, Sony, Toshiba, Gateway y
CompUsa.
El dueto Giuliani-Gates arrancó largos
y emotivos aplausos, que este último se
encargó de prolongar, al decir que "Nueva
York era el lugar perfecto para anunciar la
disponibilidad mundial del XP" y al calificar de
héroe al Alcalde, al rememorar las duras
jornadas que debió vivir, tras los
atentados del pasado 11 de septiembre.
Un
gran día
Seguro de que su nuevo producto va a romper
en dos la era de la computación, Gates
calificó el de ayer como "un gran
día para los usuarios de la
computación en el mundo y para la
industria de las PC".
Pero no se quedó en palabras: quiso
demostrar por si mismo de lo que es capaz de
hacer el Windows XP y para ello, salió
del teatro, caminó por Times Square,
entró a un almacén de discos y
desde el separador central de la famosa Avenida
Broadway se comunicó por video con el
escenario del Marquis, a través de la
opción Messenger del nuevo sistema
operativo.
Entretanto, los asistentes al teatro
recibían las explicaciones de manejo de
fotografías y de reproducción de
música y de video, que permite el XP.
Gates regresó al escenario para
clausurar el evento, no sin antes invitar a los
asistentes y al pueblo neoyorquino al concierto
gratuito de Sting en el Parque Bryant.
El teatro está ubicado dentro del
Hotel Marriott Marquis, el que ayer fue tomado
por la avalancha de invitados de Microsoft.
Y para quienes asistieron al hotel
quedó claro que el sector
informático recibía con el XP una
inyección de dinamismo y de nuevas
posibilidades de negocios.
Ello se hizo evidente en la "Partner
Pavillion", una exposición alucinante de
lo último en computadoras de todas las
marcas, tamaños y diseños, unidas
bajo una característica común: el
uso del Windows XP.
El mediodía neoyorquino era gris y
frío cuando Sting empezó su
concierto. Hacia el final del mismo, cuando el
cielo se despejó y la temperatura
subió, un alegre asistente gritó:
"Sting trajo el sol".
Pero en el sector de la computación
todos sabían que fue la magia de Gates la
que hizo brillar al sol, el que según
todos los pronósticos,
resplandecerá para Microsoft, ahora que
llevará a millones de personas en todo el
mundo a comprar su nuevo Windows XP.