Domingo 28 de octubre 2001


Súper líder

Alianza superó todas las condiciones adversas, y muy a su estilo remontó un marcador para vencer al Metapán e irse solito al liderato.

Redacción Deportes

Parecían estar presos, listos para el fusilamiento. Jugadores y seguidores de Alianza recorrieron la mitad occidental del país para dirimir con Metapán quién era el líder solitario del Apertura 2001. Lo hicieron en un ambiente 'afgano', con policías en varios sectores de la cancha y de los graderíos del Estadio "Jorge Suárez".

Por eso, cuando Oswaldo Lemus abrió el 'score' a favor de los locales, al '25, aquello era el inicio de una ejecución pública, con la muchedumbre anfitriona sedienta de más castigo para el visitante. Metapán había sido más, merced al derroche de idea del volante William Renderos Iraheta, que trapeó la grama con el orgullo del marcador capitalino Oscar Navarro, reaparecido luego de pagar juegos de castigo.

La reciedumbre con que los zagueros aliancistas saltaron al partido propició de hecho el alud ofensivo 'calero'. Las tarjetas amarillas, primero contra Mario Elías Guevara por una falta por detrás al pie de apoyo del delantero uruguayo Claudio Pasadi, y luego Diego Mejía, el ariete que entró como titular de modo sorpresivo en lugar del anunciado Amílcar "la Chispa" Ramírez, que pateó sin piedad al hondueño Jorge Wágner, animaron al entrenador auxiliar de Metapán, "el Lagarto" Ulloa, a recomendar a sus hombres que enfatizaran la desbandada por el sector izquierdo.

En una de esas incursiones, Oswaldo Lemus logró ver el claro en la cabaña de Miguel Montes y con un trallazo puso a bailar a toda la ciudad. Sin embargo, Alianza tenía otra partitura guardada debajo del brazo.

Vuelta de tortilla

El juego tenía buen ritmo. La tocazón de los locales era medianamente paliada por la aplicación táctica de los 'paquidermos', aunque Rolando Salís, el consignado Reyes y el brasileño Alejandro Moresche triangulaban de repente para obligar al saque de banda o al tiro de esquina.

Ramón Migdonio Argueta, el árbitro central, era el único interesado en parar el juego, pero para su suerte el concierto de patadas de los primeros veinte minutos mermó cuando el Metapán bajó de revoluciones, en una reacción psicológica natural.

Lamentablemente para los intereses occidentales, el liderato sólo les duró media hora, que fue lo que tardó Alianza en emparejar cartones. Antes, en el entretiempo, el delantero Miguel Riquelmi recibió la alternativa del 'coach' albo Juan Ramón Paredes, y sólo cuatro minutos después de su ingreso se encontró con un balón mansito que peinó con furia. El meta metapaneco Adolfo Menéndez, o no la vio venir, o se tiró muy tarde, pero segundos después la hinchada capitalina coreaba el 1-1, después que el balón explotó en el rincón bajo izquierdo.

Alianza entró en su ya tradicional estado de histeria, una circunstancia más anímica que técnica, y avasalló desde entonces al rival. No llegó con insistencia, pero sí con propiedad, y esta vez no fue Adonay Martínez sino el colombiano Jorge Sandoval quien le puso la tapa al pomo, luego de una falta sobre el debutante cafetero Martín García (de discretísimo papel). El tiro de pénal del sudamericano desarmó a Menéndez.

Los restantes doce minutos fueron de desazón para Metapán, resignado progresivamente a convertirse, de verdugo en propia casa, a víctima del visitante. El "Suárez" sí fue una cárcel, pero Alianza llevó salvoconducto.


[Nacional] [Negocios] [Deportes] [Editorial] [Escenarios] [El País] [Chat]
[
Obituario] [Escríbanos] [Ediciones anteriores] [Otros Sitios] [Hablemos] [VIDA] [Guanaquín] [Vértice]
[
RUZ'01] [Portada] [Planeta Alternativo]

Copyright 1995 - 2001. El Diario de Hoy
Derechos Reservados. Prohibida su reproducción total o
parcial sin autorización escrita de su titular.
www.elsalvador.com